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Sábado 21 Diciembre, 2013

La misma organización declaró los accidentes ofídicos como una patología desatendida y en el mundo existe escasez de antídotos


Veneno rentable

Quién diría que en un líquido tan letal como el veneno de serpiente yace una gran rentabilidad para el país.
Así como lo lee. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año se registran cerca de 5 millones de mordeduras de serpiente y picaduras de escorpión en el mundo (mayoritariamente en África, Asia y América Latina), de las cuales entre un 50% y un 75% requieren tratamiento con sueros antiofídicos.
La misma organización declaró los accidentes ofídicos como una patología desatendida y en el mundo existe escasez de antídotos.
Las estimaciones del Instituto Clodomiro Picado hablan de que en Centroamérica ocurren alrededor de 4.500 casos de envenenamiento por mordeduras de serpientes en seres humanos. De ellos 2 mil se producen en Panamá en tanto que en Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala acontecen aproximadamente 600 casos en cada país, mientras que en Belice y El Salvador se registran 50 casos.
Solo en 2012 esta institución produjo cerca de 65 mil frascos de sueros antiofídicos para humanos y 5 mil para uso veterinario. Este último dirigido en un 100% al mercado nacional, pues su uso es exclusivo para Costa Rica.
Los métodos utilizados para convertir el veneno en antídoto son muy precisos. Uno de ellos es con la ayuda de una máquina liofilizadora, especial para la producción de sueros antiofídicos pulverizados. Ahí yace la rentabilidad de los venenos.
El Instituto Clodomiro Picado, orgullosamente nacional y único en Centroamérica en la investigación, innovación y desarrollo de los antivenenos, obtendrá una liofilizadora para mejorar su producción, lo que permitirá aumentar su presencia en los actuales mercados e incursionar en otros. Gracias a esta inversión, dejarían de usar una larga y costosa cadena de refrigeración para conservarse durante el camino.
Este será un salto cuantitativo importantísimo, pues la producción pasará de lotes de 3 mil a 10 mil unidades y, con ello, se podrá paliar la escasez del medicamento en lugares donde los accidentes ofídicos son muy frecuentes. Principalmente en los países en vías del desarrollo y en personas que se dedican a labores agrícolas.
Este es, sin duda, un avance muy significativo en la innovación científica, pues al dotarse de un instrumental sofisticado y con tecnología de punta, el Instituto Clodomiro Picado coloca a Costa Rica como un país adelantado en el cuidado de la salud humana ya que para 2014 esperan aumentar la producción de antivenenos de uso humano en un 30% y para uso veterinario aumentará en un 115%.
Por ello las entidades bancarias se deben identificar aún más con instituciones y empresas similares para que se destinen créditos que impulsen sus producciones bajo estándares innovadores y con alta tecnología.
Actualmente el ICP exporta sus productos a Centroamérica, Ecuador, Nigeria y Papúa Nueva Guinea. Con la compra del liofilizador, planea establecer la comercialización de los sueros con Colombia, Venezuela, Paraguay, Burkina Faso, Ghana, Malí y la isla de Sri Lanka.
Esta es una muestra más de que el potencial intelectual abunda en nuestro país y que con facilidad podríamos hacer brillar a Costa Rica en la constelación de la ciencia para el bien de la humanidad.


Róger Conejo Cubero

Director de Banca Desarrollo del Banco Popular