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Lunes 8 Abril, 2013

Un artículo lleno de inexactitudes y falacias que merecen ser aclaradas


Las mentiras de don Alberto Cañas
I Parte

Para un costarricense ver a su Presidente recibir el Premio Nobel de la Paz es lo más impactante que le puede pasar, por el honor que significa ser el único presidente latinoamericano en recibir esa distinción y por lo simbólico de ese premio para nuestra identidad como nación de paz. Lo sé con conocimiento de causa. Yo fui uno de los costarricenses que acompañaron, como diputado, al presidente Arias a recibir ese galardón y jamás podré olvidar el orgullo que sentí.
El pasado miércoles 20 de marzo leí el “Chisporroteos” de don Alberto Cañas contra el expresidente Arias. Un artículo lleno de inexactitudes y falacias que merecen ser aclaradas porque ya cansa y aburre la necedad de don Alberto con la crítica a don Óscar, la cual solo denota envidia y mezquindad hacia el costarricense de mayor prestigio en el mundo.


Veamos. 1. Critica don Alberto que su gobierno cerró los estancos del CNP. Si indagara más se daría cuenta el distinguido dramaturgo que las emisiones inorgánicas del Banco Central en la compra de productos alimentarios a nuestros agricultores para ser vendidos en los estancos los pagaba nuestro pueblo en inflación. 2. Critica don Alberto que su gobierno “cerró el INVU que dejó de construir y adjudicar imparcialmente las viviendas”. Falso. Óscar Arias no cerró el INVU. Lo que don Alberto no menciona es que en su primer gobierno se creó el Banco Hipotecario de la Vivienda y se construyeron 85 mil viviendas, una cifra que ningún otro gobierno ha superado, cumpliendo así una promesa de campaña. 3. “Se empeñó en … que se derogara la prohibición constitucional de que los Presidentes de la República volvieran al poder.” Falso. En ese momento don Óscar estaba dedicado a la Academia y a cumplir los innumerables compromisos internacionales que ocupaban la mayor parte de su tiempo (ha recibido 72 Doctorados Honoris Causa).
La verdad es que fuimos una inmensa mayoría de los liberacionistas quienes, después de haber perdido dos elecciones consecutivas y con un PLN debilitado con un respaldo electoral por debajo del 20%, quienes apoyamos las acciones de inconstitucionalidad presentadas por distinguidos constitucionalistas, las que finalmente fueron acogidas por cinco votos contra dos por los distinguidos magistrados de la Sala IV. Y fuimos esos mismos liberacionistas quienes tuvimos que convencerlo de regresar a la arena política.
Por razones de espacio el periódico La República me ha pedido que divida mi respuesta en dos partes. Este es el primero de dos artículos. En el siguiente me referiré a las otras razones que don Alberto esboza para explicar por qué él adversa al expresidente Óscar Arias.

José Alberto Aguilar Sevilla