Limón es algo más que el nombre para designar a una provincia,
Limón primordialmente es el nombre de un pueblo heroico que ha pulido su historia con esfuerzo, sudor y valentía.
El camino hacia el encuentro con el ser limonense pasa obligatoriamente por los más íntimos rituales de las principales etnias de la zona, sobre todo el negro.
La historia nos dice que, en 1872, fueron contratados 600 trabajadores negros provenientes del interior de Jamaica para laborar en la construcción del ferrocarril.
En 1873, se intensifica el arribo de jamaiquinos y de otras islas de las Antillas, quienes se mantienen desde ese momento como el grupo inmigrante mayoritario en las tierras de Limón.
Son precisamente las manos negras de los hombres del Caribe quienes construyen las primeras millas de línea férrea en las inhóspitas Tierras Bajas del Caribe Nacional.
Los hombres y las mujeres negras que fundaron Limón lograron aún en las peores condiciones afianzar la existencia de un pueblo nuevo, con nuevos idiomas y creencias, que con el tiempo se fueron afianzando a esta tierra y que le han dado a Costa Rica una riqueza cultural invaluable.





































