El pasado viernes tuve la oportunidad de asistir a un desayuno organizado por la Cámara de Comercio e Industria Costarricense Alemana (DHK), con el fin de escuchar la ponencia de la Master Susana Rodríguez Zúñiga, actual directora ejecutiva de la Asociación Costarricense de Productores de Energía (ACOPE), bajo el título de “Retos de la generación de la energía privada en Costa Rica”.
La presentación fue magistral y, con el fin de darla a conocer a los lectores de La República.NET interesados en el sector energético, me permito resumirla.
Primero: el reto más importante que enfrenta el sector eléctrico de Costa Rica es el de sustituir paulatinamente la energía fósil importada, onerosa y contaminante, que se usa en múltiples procesos, en especial los del transporte, cocción y calefacción, por la energía eléctrica, utilizando las fuentes de energía renovables de bajo costo con las que contamos, en especial los de alto potencial como son la energía hídrica, solar y eólica.
Segundo: para enfrentar ese reto, se hace imprescindible incrementar a una tasa superior al 3,5% de crecimiento anual la generación eléctrica, tanto en potencia de plantas como en energía a producir por ellas.
Ese mismo día, La República nos informó de un artículo periodístico de don Esteban Arrieta con un titular precisamente a ese respecto, cuyo enlace internet les comparto, y cuyo texto les transcribo a continuación:
Consejo de Promoción de la Competitividad alerta de un escenario de mayor crecimiento del que contempla el ICE
Si Costa Rica quiere atender de la mejor forma la demanda energética en las próximas décadas, deberá multiplicar por cuatro lo desarrollado en generación y transmisión eléctrica durante los últimos 125 años.
Esa fue una de las principales conclusiones de un webinar realizado en días pasados, en donde Eric Bogantes, regulador general de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP), hizo la advertencia.
“La demanda eléctrica debe crecer aproximadamente un 3,5% por año para generar riqueza”, afirmó el Regulador General.
Por otra parte, Rony Rodríguez, viceministro de Energía del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), advirtió que el desafío no es únicamente futuro, sino presente, ya que la situación actual condiciona la llegada de nuevas empresas y la realización de diversas inversiones.
“La oferta eléctrica está limitando el crecimiento económico”, afirmó Rodríguez. “Hay que trabajar en mejorar la eficiencia del despacho económico, en el mercado de excedentes y en el tema de que, a la fecha, tenemos un único operador en el mercado mayorista”, manifestó Rodríguez.
Mientras tanto, el Consejo de Promoción de la Competitividad señala que el plan de expansión de la generación del ICE 2024-2050 advierte que el crecimiento promedio anual de la demanda es cercano al 2% anual, mientras que los escenarios de transformación productiva analizados por el Consejo contemplan crecimientos de alrededor del 3,5% o superiores, asociados con actividades como centros de datos, electrificación y manufactura de mayor intensidad energética.
“La electricidad dejó de ser únicamente un servicio público esencial. Hoy es un factor determinante de la competitividad, de la atracción de inversión y de la calidad de vida. La capacidad que tenga Costa Rica para garantizar energía suficiente, confiable y a precios competitivos va a incidir directamente en nuestras posibilidades de crecer y generar empleo”, agregó Shirley Saborío, vicepresidenta del Consejo de Promoción de la Competitividad.
Sobre estos mismos cálculos y estimaciones, he escrito durante los últimos años una serie de opiniones en este mismo rotativo bajo los títulos de:
El futuro económico de Costa Rica está indexado a la expansión de su generación eléctrica | La República
Nuestro exitoso futuro requerirá de muchísima generación eléctrica
“Solamente aprovechando al máximo la energía solar sacaremos a flote la economía de Costa Rica”: Ricardo Trujillo, gerente Fibrotel | La República
Tercero: la generación de energía eléctrica privada está limitada por los marcos legales existentes, en especial por la Ley 7200, la cual impide la inversión y construcción de muchas nuevas plantas que podrían suplir esa demanda de manera directa para quien la necesite. En el marco legal actual, solamente se le puede vender esa energía al ICE. Con un novedoso marco legal, se le podría vender a las empresas distribuidoras a mucho menor costo que con la intermediación del ICE, y lo mismo podría lograrse supliendo la energía generada sin intermediarios a los grandes consumidores, como serían los futuros centros de datos de inteligencia artificial interesados en afincarse en el país, u otro gran inversionista interesado en producir para exportación inicialmente.
Cuarto: a pesar de las restricciones en potencia que impone la Ley 7200, la cual no debe exceder 20 MWatts, se ha logrado mediante un decreto ejecutivo la construcción de pequeñas hidroeléctricas para generar directamente a las cooperativas y empresas municipales realizando distribución eléctrica.
Quinto: la pronta aprobación mediante el segundo debate en plenario para con el proyecto de ley de armonización del sector eléctrico antes de finales de octubre, fecha límite para su aprobación final, abrirá las puertas legales para las futuras construcciones de plantas eléctricas con inversión privada.
Sexto: durante el periodo de preguntas surgió la duda de por qué el proyecto de ley no se propuso en su objetivo estratégico, la explicación del mecanismo de cómo se reducirían las tarifas eléctricas para el abonado residencial y comercial nacional. También se comentó que, debido a la polarización política en el seno legislativo, es muy poco probable que el partido oficialista consiga los votos en la oposición que hacen falta para obtener su aprobación y que el objetivo de la apertura tímida o total en la generación eléctrica del sector eléctrico solo se obtendrá si el tema se logra politizar como una urgencia país y se somete al escrutinio electoral durante la próxima campaña presidencial.
Al respecto, un reciente reportaje de La Nación nos informó al respecto el pasado 19 de junio lo siguiente:
“Para el ingeniero Salvador López Alfaro, director durante 22 años del Centro Nacional de Control de Energía (Cence), del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), ya murió el plan de armonización del sistema eléctrico nacional que impulsa el gobierno.
Más que el proyecto en sí o las discrepancias técnicas que tengan algunos diputados sobre su contenido, López considera que el clima de confrontación entre el Poder Ejecutivo y las bancadas de oposición ya condenó la iniciativa.
“Este proyecto lo veo muerto. Con esa actitud de la presidenta Laura Fernández de llamar vagabundos y comunistas a los diputados, no hay disposición para negociar. Si hubiera, usted no usa ese lenguaje para atacar a un adversario político; usted busca acuerdos. Con ese lenguaje agresivo, no veo ninguna posibilidad”, resumió López.
El especialista en sistemas y mercados eléctricos subrayó que, incluso antes del choque, el panorama era complejo: el Frente Amplio (FA) se oponía a la armonización y el Partido Liberación Nacional (PLN) había marcado distancia en puntos clave del diseño del mercado”.
La conferencista explicó que la falta de grandes bloques de energía a corto plazo, lo cual llegó a ser aceptado por el presidente ejecutivo del ICE ante la visita de grandes empresas interesadas en invertir en Costa Rica. Un caso de importancia ha sido la imposibilidad nacional para ser un país productor de hidrógeno verde y sede de la futura industria de la inteligencia artificial.
Sobre este tema también La República nos ha informado al respecto y les copio los enlaces del caso:
Inversión extranjera cae 7% en el primer semestre y enciende alertas sobre competitividad del país
Otto Guevara asevera que freno a proyecto eléctrico pone en riesgo nueva inversión y empleos
Por razones de tiempo, el conversatorio y desayuno convocado por la DHK tenía que concluir a las 11 a. m., de manera que muchas preguntas de la audiencia quedaron sin posibilidad de respuesta, como siempre pasa en este tipo de eventos.
Una de las interrogantes más importantes a este momento es cuánta energía eléctrica adicional a la actual vamos a requerir generar en los próximos 20 a 30 años y a qué ritmo de crecimiento anual debe ser generada.
Sobre esta complicada estimación me permito iniciar la discusión pública proponiendo como meta la descarbonización total del consumo de energía nacional, que consistiría en sustituir los 20 a 25 millones de barriles de derivados del petróleo que importa anualmente RECOPE por energía eléctrica.
Si un barril de derivados del petróleo que importa RECOPE contiene el equivalente a 1.700 kilovatios hora, de acuerdo a las tablas de conversión energéticas (aproximadamente 159 litros x 10,7 KWh por litro = 1.701 KWh), entonces el equivalente energético eléctrico de 25 millones de barriles sería de 25 x 10E6 x 1,7 MWh = 42,5 teravatios hora.
Si la producción eléctrica actual es del orden de los 12 teravatios hora, la sustitución total de la gasolina, diésel, búnker y propano que importa y dejaría de importar RECOPE sería de 42,5 TWhora, aproximadamente 3,54 veces la generación actual.
Sobre este tema, el físico Eugenio Araya, uno de los foristas energéticos de LA REPUBLICA, en uno de sus artículos bajo el título de LEY DE ARMONIZACIÓN ELÉCTRICA, LO BUENO, LO MALO Y LO FEO, nos hizo la anterior estimación de la manera siguiente:
“Estos datos me llevan a pensar que en los próximos años la demanda crecerá por encima del 3% anual. El escenario más conservador lo calculé con un crecimiento sostenido del 3,2% anual. El escenario medio utiliza un crecimiento del 4,0% anual y el escenario alto uno del 4,8% anual. También he desarrollado variantes que combinan las tres proyecciones: un 3,2% durante los primeros ocho años, un 4,0% durante los siete años siguientes y un 4,8% en los nueve años posteriores.
La evidencia histórica mundial muestra que la demanda de energía presenta un comportamiento exponencial desde que existen registros modernos, y Costa Rica no parece ser la excepción. Por esa razón utilizo funciones que aceleran el crecimiento en el tiempo.
La demanda total de energía eléctrica en Costa Rica durante 2025, según el reporte anual del ICE, fue de 12.995,44 GWh. Para satisfacer esa demanda se contó con una capacidad instalada total de 3.658,6 MW, sumando generación estatal, cooperativa y privada, mediante una combinación de diversas fuentes energéticas.
La proyección más conservadora, con un crecimiento sostenido del 3,2%, arroja una demanda de 29.970 GWh para 2050, equivalente a 2,31 veces la demanda actual. La proyección con un crecimiento sostenido del 4,0% estima una demanda de 34.634 GWh, aproximadamente 2,7 veces la actual. La proyección más alta, con un crecimiento sostenido del 4,8%, calcula una demanda de 41.947 GWh, equivalente a más de tres veces la demanda actual.
Manteniendo una composición de fuentes semejante a la actual, generar 29.970 GWh requerirá una capacidad instalada cercana a los 8.438 MW. Para efectos prácticos, en mis presentaciones públicas he utilizado la cifra redondeada de 8.500 MW para 2050.
Pasar de los 3.658,6 MW actuales a 8.500 MW implica más que duplicar la capacidad instalada del país en apenas 25 años. En otras palabras, significa construir en un cuarto de siglo más capacidad de generación de la que el país ha desarrollado durante los 77 años de existencia del ICE.”
Para finalizar, considero más que oportuno en estos momentos comenzar a calcular y estimar desde diferentes criterios cuál será la generación eléctrica que el país necesitará para los próximos 25 años, con el fin de justificar con datos los objetivos a cumplir con cualquier nuevo proyecto de ley que surja en sustitución al de la Armonización Eléctrica, el cual considero se encuentra en su fase de agonía final.





































