Costa Rica recibió 313 millones de intentos de ciberataques durante la primera mitad de 2026, en un contexto en el que la inteligencia artificial (IA) permite a los atacantes utilizar herramientas que antes requerían mayores conocimientos técnicos.
El dato revelado por FortiGuard Labs de Fortinet fue uno de los temas analizados durante el CyberSec Summit 2026, realizado en Costa Rica.
Jim Richberg, Head of Cyber Policy y Global Field CISO de Fortinet, explicó que la IA está acelerando la carrera entre quienes buscan vulnerar sistemas y quienes intentan protegerlos.
“La IA no necesariamente hace mejores a los atacantes; los hace más rápidos”, dijo Richberg.
Con estas herramientas pueden automatizar tareas, desarrollar ataques en menos tiempo y hacer actividades que anteriormente podían requerir equipos completos de personas.
Uno de los principales riesgos está en la ingeniería social. La IA generativa permite crear correos y mensajes más convincentes y adaptados al idioma, contexto y características de las posibles víctimas.
También facilita la generación de código y puede ayudar a personas con menos experiencia técnica a realizar actividades que antes estaban fuera de su alcance.
Sin embargo, la tecnología también puede jugar a favor de las organizaciones. La IA permite analizar grandes cantidades de información, identificar comportamientos anómalos y automatizar determinadas respuestas ante incidentes.
Para Richberg, el avance de estas herramientas también hace más importante proteger a todos los participantes de una cadena tecnológica.
Una empresa puede tener buenos controles, pero un proveedor conectado a sus sistemas y con menor protección puede convertirse en una puerta de entrada.
“Si nueve de diez organizaciones están haciendo correctamente su trabajo de ciberseguridad, pero una no lo está haciendo, la inteligencia artificial es muy buena encontrando precisamente a esa décima organización”, explicó.
Ante este escenario, el especialista planteó cuatro áreas que las organizaciones deben atender al incorporar IA: gobernanza, definición de responsabilidades, gestión del riesgo e identidades y accesos.
Esto implica establecer reglas sobre cómo se utiliza la tecnología, qué información puede procesar y quién responde por sus acciones.
También contempla controlar los permisos de aplicaciones, dispositivos y agentes de IA, de manera que solo tengan acceso a la información y funciones que realmente necesitan.
En Costa Rica, Richberg consideró que la adopción tecnológica representa una oportunidad para incorporar la seguridad desde el inicio, especialmente en áreas como privacidad y protección de datos.