Federico Malavassi

Federico Malavassi

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Miércoles 18 Marzo, 2015

En un corto lapso, el Ejecutivo y la dirección del Legislativo aparecen en la misma fotografía de quienes opacan y llenan de sombras la casa de cristal


Violadores de la libertad

La Sala Constitucional ha declarado con lugar un recurso de amparo interpuesto contra el Directorio de la Asamblea Legislativa, por su disposición que violentaba la libertad de información.
¡Bien merecido lo tiene este Directorio! Estaba escondiendo información en la dependencia pública en la que todo debería ser más visible.
¿Tramitación de leyes, nombramiento de magistrados, ratificación de autoridades, aprobación de tratados internacionales, aprobación de empréstitos, nombramiento de asesores, uso de vehículos públicos, ejercicio del poder?, todo ello debe ser hecho a la vista del pueblo y con la vigilancia de todos.
¿Nombramientos, uso de recursos públicos, asuntos de palacio?, también todo ello debe saberse, informarse y ser objeto de libre acceso.
¡Qué lástima y qué mal ejemplo que este Directorio haya tenido que sufrir un recurso de amparo en razón de su pésima actitud, su ánimo liberticida y su falta de disposición para dejar que la información fluya.
Es evidente que cundió el secretismo, el deseo de tapar la información, el amiguismo y el resentimiento contra la prensa. Malos ingredientes para administrar bien los asuntos públicos.
Ante tales hechos, uno tiene que preguntarse quién estará asesorando tan mal al Directorio o, y uno no sabe qué es peor, si será que así les sale de natural la violación a la libertad.
Reincidencia antidemocrática de quien se exhibió contra los procedimientos republicanos en la tramitación del Presupuesto Nacional. El mismo que antaño acusaba, desde la trinchera del “no” y con epítetos inaceptables y presupuestos universitarios, a quienes promovían la libertad. Sus actuaciones le delatan y confirman aquello de que “dime de qué presumes …”.
En un corto periodo de tiempo la dirección del congreso tiene que soportar sendas resoluciones del tribunal constitucional, llamándole la atención y enderezándole el rumbo.
En un corto lapso, asimismo, tanto el Ejecutivo como la dirección del Legislativo aparecen en la misma fotografía de quienes opacan y llenan de sombras la casa de cristal. ¡Mala nota!
Es obvio que en los funcionarios involucrados no hay respeto ni sensibilidad por la libertad, en especial por la esencial libertad de prensa. La resolución de la Sala los evidencia en violación de una sagrada libertad republicana.
En el expediente 15-001923-007-CO queda asentada la resolución o sentencia 2015-3569 que así lo dejará saber a la historia: que desde el parlamento se pretendió conculcar la libertad de prensa y que la Sala Constitucional tuvo que condenar y enmendar.
No hay motivo aceptable que excuse tan mayúsculo yerro. Mucho menos el hecho de que, tras la filtrada información acerca del resultado del fallo, se corriera a borrar la malhadada disposición, al estilo de los gatos que le tiran tierra a sus gracias.
¡Por sus frutos los conoceréis!

Federico Malavassi