¡Qué insolencia!
El gobierno de Costa Rica se atreve a celebrar una victoria mientras el país se desmorona a sus pies.
Nos venden la mentira de que, gracias a su "disciplina fiscal", la deuda pública ha bajado. Pero esta no es una victoria. Es un asalto.
Es el equivalente a que el capataz presuma de haber ahorrado dinero mientras los obreros, exhaustos, trabajan sin descanso y sus herramientas se oxidan por falta de mantenimiento.
El informe que tengo en mis manos (Estado de la Nación) es testimonio de la bancarrota moral de nuestros lideres. Una oda a la mediocridad gubernamental.
Según el informe, el 44% del presupuesto del 2025 se destina a pagar deuda. ¡De cada colón que producimos, casi la mitad se va a los acreedores del gobierno!
Mientras nosotros pagamos las deudas que contrajeron los políticos de nuestro país, nuestros hijos se sientan en escuelas que se caen a pedazos y las carreteras se convierten en trampas mortales.
¡Es un insulto a la inteligencia del pueblo!
Y la farsa no termina ahí. El 23.8% del presupuesto se va en remuneraciones.
Esto no es un gasto, es una sangría. Un río de dinero que se destina a mantener un ejército de burócratas, muchos de los cuales se dedican a la "gestión" de la ineficiencia, con sus "pluses" y privilegios que los protegen de la realidad del costarricense de a pie.
La inercia burocrática es un monstruo de mil cabezas que se alimenta del presupuesto, mientras el resto de la sociedad se muere de hambre.
Cuando sumamos todo este despilfarro: la deuda, los salarios inflados, las transferencias opacas nos queda un ridículo 5.7% para la inversión. ¡5.7%!
Con ese mísero porcentaje debemos construir hospitales, renovar escuelas, y preparar a nuestros jóvenes para un futuro que la clase política les está robando por adelantado. Es un acto de sabotaje.
Un gobierno que invierte menos en su gente que en sus propias deudas no es un líder; es un capataz que exprime a sus trabajadores para enriquecer a sus amos.
La llamada "disciplina fiscal" es una cortina de humo.
La verdadera disciplina se ve en las calles, en los hospitales, en las escuelas.
Ahí, en el mundo real, la única disciplina que vemos es la de un pueblo que se aferra a la esperanza mientras le quitan hasta el último centavo. El gasto social ha caído a niveles de hace una década. Los más vulnerables son los que pagan el precio de los errores de los poderosos.
¿De qué sirve una economía "sólida" si los niños pasan hambre y las personas mueren esperando atención médica?
Y la razón por la que estamos en este atolladero no es un misterio.
La resistencia política es el cáncer que no nos deja avanzar.
Se proponen reformas para ordenar el empleo público, para acabar con los "pluses" injustificados y centralizar los salarios, pero los sindicatos, que ven peligrar sus privilegios se levantan en contra. Los partidos de oposición, más interesados en el rédito político que en el bienestar del país, bloquean cualquier intento de cambio.
Es una lucha de poder donde el pueblo es la víctima colateral.
La polarización social y política es el precio que pagamos por tener líderes que prefieren pelearse en lugar de dialogar y construir un consenso.
La OCDE nos ha dado la hoja de ruta para el éxito sin tener que vender el alma del país. Habla de acabar con la evasión fiscal, de eliminar exenciones absurdas, de formalizar la economía.
Esas soluciones que atacan el corazón del problema requieren agallas, y la clase política de este país parece carecer de ellas. Es más fácil exprimir al pueblo que enfrentarse a los poderosos que se benefician de la evasión y las exenciones.
¡Que no nos engañen! ¡No estamos viendo un "avance fiscal"!
Estamos presenciando el secuestro del futuro de Costa Rica. Un país que prioriza los intereses de los bonistas y de la burocracia sobre la educación de sus hijos, que mantiene un ejército de burócratas mientras los servicios públicos se desmoronan, no merece nuestra confianza.
Merece nuestro desprecio.
La elaboración de este artículo contempló una investigación con apoyo de inteligencia artificial. Por transparencia con el lector, a continuación, se incluyen las principales fuentes y datos analizados que fueron verificados por el redactor:
1. Ministerio de Hacienda de Costa Rica:
- Relación Deuda/PIB: 59.8% al cierre de 2024, una disminución de 1.4 puntos porcentuales respecto a 2023. El crecimiento del saldo de la deuda en 2024 fue de 2.0%.
- Déficit Financiero: ¢1.853.704 millones (3.8% del PIB) al cierre de 2024.
- Superávit Primario: 0.7% del PIB a mayo de 2025.
- Pago de Intereses de la Deuda: ¢2.374.400 millones (4.8% del PIB) en 2024.
- Presupuesto 2025: ¢12.397.486,2 millones, con la siguiente composición:
- Deuda (Amortización e Intereses): 44.0%
- Remuneraciones: 23.8%
- Transferencias (Corrientes y Capital): 27.1%
- Resto del Gasto: 5.7%
- Crecimiento del Gasto: Crecimiento del gasto en salarios para 2025: 1.2% (presupuesto asignado de ¢2.855.398,8 millones). El incremento neto del gasto total a mayo de 2024 (¢290.334 millones) se explica en un 87.9% por remuneraciones, pago de intereses y transferencias.
- Inversión de Capital: 1.4% del PIB en 2024 (¢707.407 millones).
2. Banco Central de Costa Rica (BCCR):
- Crecimiento del PIB Nominal: 4.4% en 2024.
3. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE):
- Pérdidas por Exenciones Tributarias: 4% del PIB anual.
- Evasión Fiscal: 40% en IVA y 28% en renta.
- Tasa de Contribuciones Patronales: 26.3% en Costa Rica frente al 15% promedio de la OCDE.
- Número de Pluses Salariales: Alrededor de 260 diferentes en el sector público, que generan diferencias salariales de hasta 600%.
- Gasto en Salud: Costa Rica gasta $1.658 per cápita, frente al promedio de la OCDE de $4.986.
4. II Informe de Proyecciones Macroeconómicas, CINPE (Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible) de la Universidad Nacional:
- Gasto Público Social: Disminuyó del 24.2% del PIB en 2020 al 21.2% en 2022.
- Inversión en Protección Social Pública: 14.5% del PIB en 2023, por debajo de la recomendación de la OCDE (22.6%).
5. Contraloría General de la República (CGR) y otros análisis:
- Necesidades en Educación: 60% de las escuelas públicas reportan necesidades críticas de reparación y mantenimiento, según estudios y reportes asociados a la CGR.
- Impacto de la Inversión Extranjera Directa (IED): Cada millón de dólares en IED genera aproximadamente 12 empleos formales.
- Brecha de Implementación: La meta de pasar de 20 a 14 ministerios aún no se ha completado. La lista actual de ministerios del gabinete de Costa Rica incluye 18.





































