Secretario del PLN rechaza etiqueta de “comunistas” y defiende negociaciones con Frente Amplio
La construcción de acuerdos forman parte de la tradición democrática del país y no significan que un partido adopte la ideología de otro
Negociar con otras fuerzas políticas no es sinónimo de asumir sus posturas, según Miguel Guillén, secretario del Partido Liberación Nacional (PLN), quien defendió la cercanía que ha tenido el partido verdiblanco con el Frente Amplio en temas como la defensa del Banco de Costa Rica (BCR) y la minería en Crucitas.
El líder verdiblanco negó que Liberación sea un partido comunista.
La reacción de Guillén se produce luego de que el expresidente Rodrigo Chaves afirmara que el PLN “se volvió comunista” por coincidir con el Frente Amplio en algunas iniciativas impulsadas en la Asamblea Legislativa.
Para el secretario verdiblanco, el diálogo político y la construcción de acuerdos forman parte de la tradición democrática del país y no significan que un partido adopte la ideología de otro.
“Rodrigo Chaves dice ahora que Liberación Nacional se volvió comunista por dialogar o coincidir en algunos temas con otras fuerzas políticas. Esa frase no solo es falsa: revela una enorme pobreza histórica”, aseguró.
En ese sentido, recordó que, tras la Guerra Civil de 1948, Manuel Mora y José Figueres dejaron de lado profundas diferencias ideológicas para alcanzar acuerdos que permitieron preservar la paz, consolidar las garantías sociales y fortalecer instituciones como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Guillén también aprovechó para cuestionar las prioridades del Gobierno, al considerar que el país enfrenta problemas más urgentes que un debate sobre etiquetas ideológicas.
“Mientras Chaves se entretiene fabricando fantasmas ideológicos, miles de costarricenses esperan respuestas sobre el ROP; las familias viven con miedo por la inseguridad; y el país sigue esperando inversión seria en infraestructura pública. Costa Rica no necesita más gritos desde el poder. Necesita responsabilidad”, expresó.
El dirigente liberacionista concluyó que la historia costarricense demuestra que los grandes avances nacionales han sido producto del diálogo entre sectores con diferencias políticas.
“La historia no honra a quienes dividen con etiquetas; honra a quienes dialogan para salvar lo esencial”, concluyó.