Rodrigo Chaves acude a la Sala IV para “marcar la cancha” en conflicto con el TSE por beligerancia política
Mandatario insiste en eliminar “la mordaza” en época electoral
Con el objetivo de definir de una vez por todas las potestades del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) en torno a la libertad de expresión, la rendición de cuentas de él como mandatario y la beligerancia política, el presidente Rodrigo Chaves anunció hoy que acudirá a la Sala IV.
Por medio de una petición de “conflicto de competencias”, Chaves pretende levantar lo que él considera una “mordaza”por parte del órgano electoral, que ha limitado su accionar desde que arrancó octubre, para evitar que influya en la campaña política.
Como parte de las prohibiciones, Chaves no puede realizar sus conferencias de prensa ni transmitirlas por los medios estatales o las redes sociales, lo cual constituye una nueva medida en relación con otros procesos electorales.
“Nuestro argumento es que hay una obligación establecida en el artículo 11 de la Constitución Política de rendirle cuentas a los ciudadanos por todos los medios posibles y que esa obligación fue creada en la Constitución Política mediante una significación que es posterior a las competencias que tiene el TSE asignadas en la Constitución”, dijo Eduardo Mora, asesor legal del mandatario.
En buena teoría, la Sala IV tiene un plazo de diez días hábiles para resolver este tema.
“El TSE tiene una bronca con el gobierno del tamaño de la catedral. Así hablamos los ticos. Y esa bronca tiene dos acciones totalmente ilegítimas. Una es la mordaza y otra es el tema de la beligerancia política y pedir que me levanten la inmunidad (…) La gran pregunta acá es si la Sala IV le va a ceder el terreno, el dominio sobre materia constitucional al TSE, o bien, va a mantener el control de la jurisdicción constitucional”, dijo Chaves.
Con una oposición atenta a cualquier resbalón para denunciarlo por el supuesto delito de beligerancia política, con una investigación abierta por parte del TSE, mucha expectativa y la participación de al menos cuatro canales privados para servirle de caja de resonancia, este miércoles el presidente retomó las habituales conferencias de prensa del Consejo de Gobierno.
El formato fue recortado a una hora y las declaraciones fueron propias de un guion, ya que Chaves se la juega al caminar por una delgada línea de beligerancia política.
Las consecuencias podrían ser severas, ya que sus rivales políticos podrían usar cualquier desliz para demandar al TSE que lo inhabilite para ocupar cargos públicos e, incluso, destituirlo, reconoció Pilar Cisneros, diputada oficialista y estratega de comunicación del Gobierno.
El 7 de octubre anterior, el TSE pidió a los legisladores levantarle la inmunidad al mandatario.
La institución investiga un supuesto delito de beligerancia política, que en esencia implica usar fondos públicos o recursos del Estado para favorecer la elección de un partido o candidato en específico.
La ley electoral exige al mandatario una completa objetividad en el proceso electoral, por lo que el TSE ordenó hace una semana suspender las conferencias de prensa del Consejo de Gobierno y emitir cualquier mensaje únicamente por medio de las redes sociales.