Randall Madriz

Randall Madriz

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Lunes 13 Octubre, 2014

Presupuesto base cero o la crisis del déficit fiscal

Cada año, el Poder Ejecutivo presenta el presupuesto ordinario para su aprobación por parte de la Asamblea Legislativa. Y en nuestro país, como ha sido la tendencia desde hace muchos años, los gastos del gobierno central superan los ingresos.
Es decir, el déficit fiscal no es nada nuevo.
Sin embargo, este año el presupuesto ha generado múltiples comentarios de parte de la sociedad civil, medios de comunicación, diputados del congreso y el Poder Ejecutivo. Lo anterior, quizás porque hasta ahora se toma noción de la gravedad de nuestra situación (típica situación costarricense de postergar las decisiones hasta tener el agua al cuello).
En España el gobierno de Mariano Rajoy, está valorando la posibilidad de aplicar el método para elaborar presupuestos denominado “Base Cero” como una herramienta para combatir el déficit fiscal que también sufre ese país.
Este método parte de la base de identificar y evaluar las necesidades de la administración analizando los gastos de forma individual.
Se busca de esta manera construir el presupuesto desde cero, evitando tomar como referencia el presupuesto del año anterior sin cuestionar los gastos incluidos en el mismo, lo cual deviene en un aumento del mismo año tras año. Lo que tradicionalmente sucede en Costa Rica.
Este método nació en el sector privado de los Estados Unidos con ocasión de la crisis del petróleo. Su creador, Peter Pyhrr publicó sus implicaciones (“Zero-base Budgeting: A Practical Management Tool for Evaluating Expenses”, John Wiley & Sons, 1973) y lo aplicó en Texas Instruments. Luego Boeing y Xerox lo adoptaron también.
Adicionalmente el expresidente Jimmy Carter, durante su ejercicio como gobernador de Georgia, lo puso en práctica con éxito en ese Estado.
Volviendo a España el Instituto de Estudios Fiscales ha señalado que si el presupuesto base cero se llevara a la práctica en un 50% de los gastos presupuestados se podría reducir el déficit fiscal al menos 2 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) de ese país.
Este método debe considerarse como un opción para Costa Rica. La situación amerita cuestionar línea por línea el presupuesto y no discutir en bloque cifras agregadas.
No podemos permitir otro año en el que el Poder Ejecutivo presente un presupuesto desproporcionado, la salud financiera del país justifica que se dedique el tiempo requerido para evaluar partida por partida y no presentar un presupuesto incrementado con base en lo gastado el año anterior.
Gracias a los aumentos de salarios en el sector público y los compromisos con ciertos sectores como las universidades públicas el presupuesto para 2015 crecería en un 19% en relación con 2014 aumentando el déficit fiscal al 6,7% del PIB y siendo financiado con deuda en más de un 45%.
¿Cuándo llegará el día en que se tomen cuentas de la gestión y ejecución de fondos en el sector público?

Randall Madriz
Abogado Tributario
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