El año 2025 ha marcado un cambio relevante en la forma en que las personas contribuyentes cumplen con sus obligaciones tributarias en Costa Rica. La transición hacia una nueva era digital ya es una realidad, concretando la transformación que el Ministerio de Hacienda venía anunciando desde hace varios años.
Uno de los conceptos más comentados en este contexto es el de las declaraciones prellenadas. Sin embargo, surge la pregunta: ¿cuál es el verdadero alcance de esta transformación en la práctica? Para responderla, resulta clave mencionar la Resolución Nº MH-DGT-RES-0042-2025, dado que, esta ofrece los lineamientos que ilustran cómo funcionan estas declaraciones prellenadas.
Un caso de especial interés es el de las declaraciones de Retenciones en la Fuente, aplicables, entre otros, a salarios, dividendos y remesas al exterior. Hasta el 25 de septiembre de 2025, estas declaraciones autoliquidativas se presentaban mensualmente en el sistema ATV mediante los formularios D-103 en sus diferentes versiones. A su vez, existía la declaración informativa anual D-152, que consolidaba de manera retrospectiva toda la información de las retenciones reportados durante el año.
Con la entrada en vigor del sistema TRIBU-CR, este esquema cambia de manera significativa. La declaración informativa D-152 desaparece, siendo sustituida por declaraciones mensuales, cuya numeración varía según el tipo de contribuyente obligado. Por ejemplo, la declaración 208 corresponde a “Retenciones en la Fuente – Salarios, Jubilaciones y otros pagos laborales – PJ” (para Personas Jurídicas), mientras que la declaración 207 responde al mismo nombre colocando las letras PF al final indicando que esta aplica a Personas Físicas.
El cambio no es únicamente de nomenclatura. Las nuevas declaraciones modifican su formato de llenado y, además, se dividen por cada obligación específica. A diferencia de la D-152, que incluía salarios, dividendos y remesas en el exterior, ahora cada obligación cuenta con un formulario independiente, permitiendo un mayor control y detalle en la información reportada.
En paralelo, las declaraciones autoliquidativas también experimentan transformaciones. Aunque conservan su carácter mensual, cambian de numeración y se diferencian según la figura jurídica del contribuyente. El aspecto más innovador es que estas declaraciones serán prellenadas automáticamente con base en la información contenida en las declaraciones informativas, lo que representa un cambio estructural en el modelo de cumplimiento.
Este ajuste marca un antes y un después en la gestión tributaria. Con la automatización del proceso, se busca garantizar una información más precisa, reduciendo la probabilidad de errores, omisiones o rectificaciones posteriores.
La implementación de TRIBU-CR y de las declaraciones prellenadas no solo moderniza la relación entre contribuyentes y la Administración Tributaria, sino que también promueve una mayor transparencia y control en los flujos de información. Este cambio exige a las empresas y personas contribuyentes una revisión más constante y detallada de sus registros, reforzando la importancia de contar con procesos internos sólidos y asesoría especializada.
Nazaret Romero, Consultora de Impuestos de Grant Thornton



































