Más de 2.500 productores capacitados por la UNED en la elaboración de bioinsumos sostenibles
El programa ha contribuido a reducir el uso de agroquímicos y a mejorar la calidad de los cultivos en comunidades de todo el país
La Universidad Estatal a Distancia (UNED) ha capacitado a más de 2.500 productores de distintas regiones del país en la elaboración y uso de bioinsumos sostenibles, una iniciativa que ha convertido fincas en biofábricas y ha logrado reducir más de un 80 % el uso de agroquímicos.
El proyecto es desarrollado por el Centro de Investigación, Transferencia Tecnológica y Educación para el Desarrollo (CITTED-ECEN) de la UNED y promueve el aprovechamiento de residuos orgánicos para fortalecer la salud del suelo, las plantas y los animales, mediante prácticas agrícolas más sostenibles y amigables con el medio ambiente.
Materiales como estiércoles, rastrojos, melazas, cenizas, mantillos, sueros, frutas descartadas y subproductos de cocina pueden transformarse en biofertilizantes líquidos, abonos fermentados, microorganismos nativos, aminoácidos y caldos minerales.
El uso de microorganismos benéficos permite optimizar la disponibilidad de nutrientes en el suelo, reduciendo significativamente la dependencia de fertilizantes granulados y otros insumos químicos, según Allan Chavarría, investigador de la UNED.
En diversos escenarios, los agricultores han logrado reducir de manera considerable el uso de fertilizantes sintéticos, fungicidas, insecticidas y otras sustancias químicas, sustituyéndolos por alternativas sostenibles.
“Prácticamente toda finca campesina es una biofábrica potencial. Cuando el sistema está equilibrado, la necesidad de agroquímicos disminuye drásticamente”, señaló Chavarría
Los bioinsumos microbianos contribuyen al control de plagas y enfermedades al fortalecer los mecanismos de competencia biológica y prevención. Además, no dejan residuos tóxicos ni generan resistencia.
“Además, fermentos y extractos orgánicos reactivan la vida del suelo, aumentando la materia orgánica, mejorando la estructura y restituyendo minerales, lo que favorece la recuperación de suelos degradados”, indicó Chavarría.
La iniciativa se desarrolla desde 2009 en comunidades de distintas regiones del país y se ha fortalecido mediante el trabajo articulado con instituciones como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto de Desarrollo Rural (INDER), el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), en colaboración con gobiernos locales, organizaciones no gubernamentales, universidades y asociaciones de productores.