En Santa Cruz de Guanacaste cada enero se vive una fiesta de carácter cívico – religioso.
La devoción al Santo Cristo de Esquipulas nos viene desde la colonia.
La fe en él se extendió en toda Centroamérica, con mayor fuerza, a partir de la bendición en 1759 de su templo en Esquipulas, Guatemala.
Su color de piel y milagros hizo que los nativos lo adoraran.
Ante el Cristo de Esquipulas se convirtieron a la fe católica miles de indígenas.
Y según la tradición oral, la formación de Santa Cruz como pueblo está relacionada con la aparición del Cristo.
La leyenda nos dice que un viajero Guatemalteco trajo la pequeña imagen de Esquipulas en 1804.
Con el Cristo a cuestas pedía limosna de casa en casa, con el dinero se entregaba una vida de placeres.
Los escándalos fueron tantos, que fue delatado a las autoridades de Nicoya.
Al saber que iba a ser apresado, escondió la imagen entre coyolares en los terrenos de doña Bernabela Ramos.
La imagen fue encontrada por sabaneros de la hacienda.
Doña Bernabela decidió regalar 4 caballerías de tierra para que en el centro, en el lugar de la aparición se construyera una ermita para el Cristo.
Así se funda Santa Cruz, eso dice la tradición.




































