magina a un niño en Alajuela, luchando por concentrarse en la escuela porque su cuerpo carece de un nutriente esencial: el hierro. Esta no es una historia aislada, sino la realidad para miles de familias en Costa Rica, donde la deficiencia de hierro (DH) causa anemia y retrasos irreversibles en el desarrollo. Según datos recientes de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) para 2025, de 7,933 niños entre 6 meses y 2 años, solo el 16% supera la anemia, y apenas el 30% logra un control adecuado de hemoglobina a los 4 meses. Esta crisis no solo afecta la salud: es una bomba de tiempo económica que podría restar hasta un 0.57% del PIB, según el Banco Mundial. Para los líderes financieros y responsables de las políticas de salud, combatirla no es un gasto, sino una inversión con retornos de hasta $12 por cada dólar invertido, impulsando productividad y reduciendo desigualdades.
El Daño Invisible en Nuestros Niños
La DH en niños menores de 5 años ataca el cerebro en su etapa más crítica, causando retrasos en el aprendizaje, la atención y el comportamiento. Estudios publicados en revistas como The Lancet y Bloodmuestran que, incluso sin anemia, la DH interfiere en procesos clave como la formación de conexiones nerviosas (sinaptogénesis) y el aislamiento de las señales cerebrales (mielinización) –piensa en ello como un cable eléctrico defectuoso que no transmite bien la información.
En Costa Rica, un estudio local de la CCSS 2024 en Alajuela Sur reveló tasas de anemia en niños de 6 a 24 meses similares a las de zonas costeras, agravadas por la pobreza y la baja educación. Estos problemas se traducen en bajo rendimiento escolar y mayor deserción, perpetuando la pobreza y limitando políticas como las transferencias sociales. El impacto económico es claro: pérdidas en innovación y competitividad en sectores como la tecnología y la manufactura.
Riesgos para Madres y Bebés
Pero el problema no se detiene ahí. En mujeres embarazadas, la DH eleva los riesgos de partos prematuros, bebés con bajo peso y hasta mortalidad materna. Análisis en The Lancet y el New England Journal of Medicine indican que el 37% de las gestantes sufren anemia, con la DH como causa principal. En zonas rurales, una madre con DH podría enfrentar fatiga que reduce su capacidad física en un 20-30%, afectando trabajos en agricultura o servicios. Un parto prematuro no solo aumenta costos médicos –como cuidados intensivos neonatales–, sino que perpetúa la pobreza al impactar el desarrollo del bebé desde el útero.
Costos que No Podemos Ignorar
Globalmente, los casos de DH subieron de 985 millones en 1990 a 1,271 millones en 2021, con proyecciones de 1,440 millones para 2050, generando millones de años de vida perdidos por discapacidad. En Costa Rica, los costos directos (hospitalizaciones, consultas, medicamentos) e indirectos (ausentismo laboral, baja productividad) suman miles de millones de colones al año. Peor aún, agrava desigualdades: más deserción escolar, delincuencia juvenil y dependencia económica en mujeres, erosionando la sociedad.
La buena noticia: intervenciones como la fortificación de alimentos y pruebas de sangre como el hierro sérico y la ferritina son altamente costo-efectivas, con un costo por año de vida ajustado por calidad por debajo de $1,000 en la mayoría de los casos. Los suplementos durante el embarazo ofrecen esos retornos de $12 por dólar.
Oportunidades para Actuar Ahora
La evidencia científica respalda soluciones prácticas y asequibles:
- Tamizaje temprano: Pruebas anuales de hierro en sangre y ferritina para niños menores de 5 años y mujeres en edad fértil, detectando la DH antes de que cause anemia. Actualmente, el tamizaje en niños de 6 meses a 1 año alcanza el 76%, pero el 51% de áreas de salud no cumple la meta del 85% para 2028 –aunque 16 ya lo lograron.
- Suplementos inteligentes: Multivitamínicos con micronutrientes para embarazadas y dosis intermitentes de hierro para niños, de probada eficacia.
- Fortificación de alimentos: Programas masivos en harinas y otros alimentos básicos, evitando miles de casos al año.
- Educación comunitaria: Campañas contra la inseguridad alimentaria, enfocadas en comunidades vulnerables como las costeras o de baja escolaridad.
Estas medidas podrían reducir los 204 diagnósticos diarios de la CCSS, aliviando el sistema de salud y generando beneficios a largo plazo. La demora solo suma casos: miles más para 2050 si no intervenimos ya.
Un Pilar para el Progreso Sostenible
La deficiencia de hierro (DH) es una barrera invisible que frena el avance de Costa Rica. Invertir en su prevención –con tamizaje, suplementos y fortificación– no solo salva vidas, sino que maximiza nuestro capital humano, cierra brechas y fortalece la economía. Cada día sin acción profundiza desigualdades educativas, laborales y sociales. Es hora de actuar: el hierro no es solo un mineral, es la base para un futuro próspero y equitativo en nuestra nación.
Dr. Walter Cartín Sánchez
MQC-Hematólogo
Cédula 1-0691-0930





































