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 JPMorgan Chase Co. dice que la gente se equivoca al vender acciones por miedo a una recesión en Estados Unidos. La Reserva Federal dice que de seguir haciéndolo, va a lograr una.
Tal es la lógica cíclica que surgió en tanto el índice Standard Poor’s 500 extiende su pérdida anual a 11% y la presidenta de la Fed, Janet Yellen, subraya la posibilidad de que la volatilidad en los mercados financieros pese sobre la economía estadounidense.
Primero, los inversores tuvieron que lidiar con un surtido de problemas, de precios del petróleo por el suelo y el fortalecimiento del dólar hasta la contracción de las ganancias corporativas.
Ahora, deben luchar contra la noción de que su propia reacción podría empeorar las cosas. David Kelly, estratega jefe global de JPMorgan Asset Management en Nueva York, tiene un consejo: calma.
“Los mercados se están comportando de manera particularmente ilógica ahora mismo”, dijo Kelly, quien trabaja en Nueva York. “No ha pasado nada en el flujo de información como para justificar este tipo de movimiento descendente en los precios de las acciones.
La tendencia consiste en gran parte en gente que se hace a un lado porque oye decir que hay una recesión, ve que el mercado cae y piensa que el mercado ve algo que ella no. Hay un efecto de retroalimentación negativa”.
El testimonio de Yellen ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Diputados de Estados Unidos el miércoles abordó la posibilidad de que los mercados pudiesen aportar a una contracción en vez de sólo señalar una.
Si bien admitió que el crecimiento de la volatilidad podría reflejar “temores a un riesgo de recesión”, sus comentarios preparados mostraron que las oscilaciones en acciones y la moneda podrían “pesar” por sí mismas “sobre la perspectiva para la actividad económica y el mercado laboral”, en particular si duran.
El mercado no pesará sobre la economía sólo porque Yellen dijo que puede, dijo Kelly de JPMorgan.
Si bien las palabras de los banqueros centrales del mundo sobre una recesión pueden aumentar la cautela de los inversores, la economía será capaz de resistir cualquier efecto que una caída en los precios de las acciones podría tener sobre el comportamiento de los consumidores, dijo él.
“El verdadero problema sigue siendo que faltan compradores en el mundo”, según Kelly. “Hay muchos vendedores profesionales y organizaciones que derribarán al mercado, pero no hay interés por entrar en este momento entre los inversores minoristas a largo plazo.
El problema es esa percepción de que el consumidor no mejoró. Y sí lo ha hecho”.
 

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