Impuesto de la renta casi enterrado
“El registro de accionistas, el impuesto a las sociedades anónimas y nuevos cambios a la renta, hacen a Costa Rica menos competitiva y la inversión se va a contraer considerablemente”, indica Otto Guevara, legislador del Movimiento Libertario. Gerson Vargas/La República
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La elección de Donald Trump como presidente en Estados Unidos hace que diputados de las principales fuerzas nacionales de oposición, vean más lejana la posibilidad de aprobar varios cambios al impuesto de la renta que demanda Luis Guillermo Solís.

Se trata de Liberación Nacional, la Unidad Social Cristiana y el Movimiento Libertario, quienes temen un doble impacto al empleo debido al nuevo escenario internacional.{l1}que-sucedera-en-el-pais-si-trump-cumple-sus-promesas{/l1}

Si Trump cumple la promesa de reducir los impuestos a un 15% para las compañías norteamericanas, se corre el riesgo de que parte de la inversión estadounidense que ya está en Costa Rica reduzca sus operaciones en suelo nacional, así como que nuevas empresas no lleguen.

Al mismo tiempo, si el Congreso de Costa Rica aprueba cambios a la renta, el sector privado nacional sería más cauto con sus inversiones, ya que cooperativas, asociaciones, entidades deportivas y fundaciones tendrían que pagar tributos.

Asimismo, se pretende gravar y aumentar los impuestos a las ganancias de capital.

El nuevo escenario político para el impuesto de la renta es una mala noticia para Zapote, ya que sin el apoyo de esas agrupaciones, no hay ninguna forma de que logre alcanzar los 38 votos que se requieren para aprobar nuevos gravámenes.

“No hay condiciones en Costa Rica para hablar de nuevos impuestos o aumentar los existentes, no solo porque los resultados de la contención del gasto no están consolidados, sino porque ahora debemos ponderar cualquier cambio por lo que pasó en Estados Unidos, si Trump cumple algunas de sus promesas”, dijo Rolando González, diputado de Liberación.

En estos momentos, unas 210 mil personas están desempleadas; sin embargo, el número podría ser mayor de lo que reporta el Gobierno, ya que desde el año pasado, unas 90 mil personas salieron de la fuerza de trabajo, de las cuales 65 mil tenían entre 15 y 34 años, por lo que no sería extraño que un importante porcentaje se haya dedicado a estudiar y por eso no se contabilice como sin empleo.

Ante esta disyuntiva, hay quienes proponen ya una solución a la imposibilidad de aprobar la renta.

Se trata de un impuesto plano de un 15% para empresas, cooperativas, fundaciones, asociaciones y entidades deportivas, entre otros actores.{l2}empresarios-de-mexico-y-costa-rica-analizaran-impacto-del-gobierno-de-trump-en-comercio{/l2}

La idea es que al aumentar la base impositiva, se logre incrementar al mismo tiempo la recaudación, pero sin afectar a las empresas.

Esta solución sería beneficiosa para el sector privado, que hoy ya paga mucho más que ese porcentaje. Sin embargo, podría ser poco potable para partidos como el Frente Amplio y el Partido Acción Ciudadana, quienes verían la propuesta como regresiva.

“Nosotros queremos reforma fiscal responsable, necesaria e integral. Lo que procuramos es la sostenibilidad de las finanzas públicas, que están amenazadas por la creciente deuda pública, impulsada por el déficit fiscal. Por eso estamos actuando y avanzando en diferentes frentes”, explicó Helio Fallas, ministro de Hacienda.


EVOLUCIÓN EVENTUAL


En el entorno político actual, es poco probable que haya cambios en la forma de gravar las cooperativas, asociaciones y fundaciones.
Sin embargo, a mediano plazo podría haber un cambio significativo en el trato que reciben esos entes, que actualmente pagan poco o nada de impuesto renta.
Los montos pagaderos por un cooperativa dependerían en varios factores, sobre todo el tamaño, de modo que las pequeñas sigan siendo exentas.
Tampoco sería cuestión de que alguna cooperativa pagara las mismas tasas impositivas que una sociedad anónima, al tener características distintas, que son vistas como positivas para la sociedad.
Incluso una cooperativa tiende a contar con una estructura colaborativa, dado que cada integrante tiene un voto, a cambio de una corporación, que puede ser controlada por una sola persona.
Por otro lado, muchas cooperativas costarricenses en las úlitmas décadas se han convertido en operaciones comerciales multimillonarias, sea en los sectores tanto productivo como financiero, de modo que se asemejan a las corporaciones.
El bajo nivel impositivo por su parte además representa un problema para el sector público, al dejar de recibir los ingresos tributarios potencialmente importantes.
En este momento, la contribución de las cooperativas y sus integrantes es de tan solo el 5%, mientras el dueño de una sociedad anónima paga hasta el 40,5% para recibir las ganancias de su empresa.
El siguiente gráfico ilustra la diferencia en la forma de pagar impuestos entre una cooperativa y una sociedad anónima, que no se beneficia de las normas aplicables a las pymes (decimales redondeados).

  Cooperativa S.A.
Costo insumos 100 100
Precio al consumidor 200 200
Margen 100 100
Impuesto renta 0 30
Margen 100 70
Impuesto distribución* 5 15**
Ingreso del dueño 95 59

*A los integrantes de la cooperativa y a los accionistas de la sociedad anónima, respectivamente
**el 15% del margen


CAUTELA


Los cambios en el impuesto de la renta, aunados a una eventual rebaja de tributos para las empresas en Estados Unidos, hace pensar a los legisladores de oposición que no es tiempo de hablar de gravámenes.

NO

Rosibel Ramos

Diputada
PUSC

Hoy más que nunca el impuesto de la renta es menos viable, no solo porque ataca a sectores sociales importantes como cooperativas y asociaciones, sino también porque el panorama ha cambiado y hay una posibilidad importante de que afecte el empleo.
No podemos aprobar impuestos mientras que nuestro principal socio comercial está haciendo lo contrario, ya que podríamos estarles dando un doble golpe a quienes hoy día no tienen trabajo.
Creo que lo mejor que podríamos hacer en este momento, está relacionado con la contención del gasto, ya que de lo contrario no sabremos qué pasará.

Otto Guevara

Diputado
Movimiento Libertario

Nosotros no podemos ir en contravía de Estados Unidos, porque eso lo pagaríamos caro.
El registro de accionistas, el impuesto a las sociedades anónimas y nuevos cambios a la renta, hacen a Costa Rica menos competitivo y si seguimos por esa senda, la inversión se va a contraer considerablemente.
Por otra parte, sabemos que es necesario resolver el déficit y una buena forma de contribuir en ese debate es por medio un impuesto de la renta plano de un 15%, en vez de un 30%, ya que de esta forma aumentamos la base impositiva, sin afectar al sector privado.

Rolando González

Diputado
Liberación

No hay condiciones en Costa Rica para hablar de nuevos impuestos o aumentar los existentes, no solo porque los resultados de la contención del gasto no están consolidados, sino también porque ahora debemos ponderar con mayor cuidado cualquier cambio por lo que pasó en Estados Unidos, ya que existiría una influencia directa sobre la inversión en Costa Rica, si Trump cumple algunas de sus promesas.
Lo del impuesto plano que proponen podría ser una solución, ya que es un proyecto sencillo, pero me gustaría verlo después; sin embargo, aún no es tiempo de impuestos.

Ottón Solís

Diputado
PAC

Tenemos que seguir adelante con los cambios a la renta, sin importar lo que está pasando en Estados Unidos.
Mitigar el déficit fiscal es fundamental, porque a eso sí le tiene miedo el sector privado nacional e internacional.
Los inversionistas tienen que ver que Costa Rica busca una solución a la inestabilidad macroeconómica para no afectar la inversión.
Por otra parte, no creo que la reducción de un 30% a un 15% de los impuestos en Estados Unidos, se vaya a traducir en una fuga de capital, ya que los inversionistas valoran más el clima de negocios del país, antes que los costos impositivos.

 



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