Leiner Vargas

Leiner Vargas

Enviar
Martes 7 Abril, 2015

Asignar adecuadamente los recursos para quienes dan mejor desempeño se convierte en un esquema en positivo
 


Reflexiones

Gestión pública por resultados

La gestión pública es una prioridad para el desarrollo de un país, es poco lo que se puede hacer si el Estado no funciona bien y pocas veces una sociedad puede avanzar de manera significativa en materia de desarrollo sin un Estado sólido, eficaz y comprometido con los resultados de la gestión.
Es por eso trascendental que el Estado funcione bien y que rinda frutos el gasto o inversión públicos, siendo para ello fundamental una gestión pública acorde con los resultados que espera la ciudadanía.
Así las cosas, los sistemas públicos modernos de los países con mayor éxito económico y social del presente se han desplazado desde la versión pública burocrática convencional y basada en trámites y procesos, a esquemas de gestión pública moderna, basada en resultados.
Aunque parece fácil decirlo, es muy costoso y complejo implementar un proceso de cambio en la cultura pública.
La mayoría de las instituciones públicas están atrapadas por sus mandos medios profesionales, algunos sindicatos y, sobre todo, grupos de interés al interior de la institución, que no tienen ningún incentivo e interés en facilitar el cambio y mucho menos, en ser parte del mismo.
La mayoría de las veces, los procesos de reorganización institucional, sobre todo cuando existen cambios de poder político, terminan por el cambio de nombres en la estructura, más poco o nada de resultado en lo fundamentalmente importante, cual es la gestión de la institución.
El otro gran desafío atañe a la medición y mantenimiento de un sistema de contabilidad de resultados de acuerdo a lo esperado por los ciudadanos. No pocas veces medimos los indicadores incorrectos y actuamos perfectamente bien, pero en el sentido inverso a los resultados esperados por nuestra ciudadanía. Empero, el tener un sistema de indicadores de resultados es vital para medir el desempeño institucional y generar los incentivos correctos de cara a la mejora de dichos resultados.
El cambio sustantivo del esquema de gestión pública por resultados es el cambio en el proceso de rendición de cuentas, mismo que se vuelve esencial para garantizar los incentivos de gestión y el sistema de asignación de recursos. De no existir este último alineamiento, el sistema de gestión no tendrá tampoco sentido para quienes hacen bien su labor y actúan para mejorar la gestión pública.
Luego de varios años de trabajo en este tipo de sistemas, puedo concluir que se requiere un liderazgo institucional fuerte y muy comprometido con una planificación por resultados, eliminar el control excesivo en la partida y garantizar una revisión clara y permanente de las cuentas o resultados.
Asignar adecuadamente los recursos para quienes dan mejor desempeño se convierte en un esquema en positivo que irrumpe con las estructuras de poder clásicas de las instituciones burocráticas que caracterizan nuestro Estado actual. De este tamaño es el desafío que enfrentamos.

Leiner Vargas Alfaro

www.leinervargas.com