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Seguridad más importante que la belleza al conducir
Frenan gastos en autos para adolescentes
Padres que costearon su auto cuando jóvenes son más propensos a solicitar apoyo financiero de sus hijos

El 60% de los padres norteamericanos cuyos hijos adolescentes tienen licencia de conducir actualmente y casi la mitad de todos los padres (46%) dicen que el deterioro de la economía les ha llevado a hacer recortes en los ahorros o gastos asociados con la conducción de sus hijos, incluyendo el costo de un auto y otros gastos relacionados, según una nueva encuesta de Allstate.
No es de extrañar pues que el ingreso sea un factor que influye en las decisiones sobre gastos y ahorros.
Casi tres cuartas partes (72%) de los padres en hogares con ingresos inferiores a $30 mil al año dicen que están ahorrando o gastando menos en lo relacionado con la conducción de sus hijos, a la vez que solo un tercio (32%) de los que viven en hogares con ingresos superiores a $75 mil al año dice lo mismo.
De manera interesante, entre los padres que ya tienen un hijo con licencia de conducir, el 73% expresa que su hijo tiene auto propio, mientras que otro 8% dice que su hijo comparte un auto con un hermano o hermana.
Esta tasa de propiedad de auto entre adolescentes es considerablemente más elevada que la que imperaba cuando sus padres comenzaron a conducir (solo el 48% tenía auto propio o lo compartía con sus hermanos o hermanas), y también es mucho más alta de la que esperan aquellos padres cuyos hijos todavía no tienen licencia de conducir (solo el 48% espera que sus hijos tengan auto propio).
Aunque la mayoría de los padres prefieren que sus hijos contribuyan de forma significativa a los costos asociados con conducir, la encuesta muestra que las acciones de los padres con conductores adolescentes demuestran lo contrario.
Según los padres están más cerca de tener un adolescente con licencia de conducción, más dispuestos están a pagar por los gastos relacionados con el auto. Aunque solo el 27% de todos los padres dice que son partidarios de correr con el pago completo del auto de su hijo, la disposición entre padres con un hijo con licencia de conducción es casi el doble (46%). En contraste, solo el 10% de los padres de hijos que tienen menos de 14 años o de hijos que no tienen licencia para conducir dicen que piensan comprarle un auto a su hijo.
Los padres que dicen haberse pagado su propio auto cuando comenzaron a conducir tienen mayor propensión a ser partidarios de mayores contribuciones financieras por parte de sus hijos.
Entre todos los padres, cuando se les preguntó cuánto gastarían en un auto para su hijo, el 57 % dijo que gastaría $5 mil o menos, y el 41% dijo que gastaría más de $5 mil.
Con respecto a otros costos vinculados con la conducción de sus hijos, es más probable que los padres digan que pagarán todos o la mayor parte de los cargos por inspecciones y matriculación (51%), seguro (45%) y mantenimiento general del auto (44%).
Los padres están menos inclinados a pagar por la gasolina (el 17% pagaría toda o la mayor parte de ella), y por los gastos relacionados con daños causados por su hijo (el 17% pagaría todos o la mayor parte de los daños).
Cuando piensan en el tipo de auto que les gustaría que sus hijos condujeran, el 76% de los padres dice que la seguridad es su principal prioridad, seguida por la fiabilidad (18%), la asequibilidad (5%) y la eficiencia en el consumo de combustible (1%).
No hay un solo padre que diga que la apariencia es su principal prioridad en relación con el auto de sus hijos.
Entre los padres cuyos hijos tienen auto, la abrumadora mayoría, 94%, dice que su hijo conduce un auto de uso con una edad promedio de 9,3 años.
Esta es casi la misma edad promedio de los autos que los padres de los adolescentes recuerdan haber conducido cuando eran adolescentes, que era de 9,2 años.
Un tercio de los padres (33%) dice que no permitiría que sus hijos condujeran el primer auto con el que ellos comenzaron a conducir.
Incluso la cuarta parte (el 24%) de los padres que dijeron que en lo personal se iniciaron como conductores con un buen auto no permitirían que sus hijos condujeran ese auto en la actualidad.
Los padres creen que ir a la escuela (89%) y al trabajo (97%) son buenas razones por las cuales a los adolescentes se les debe permitir conducir.
También son partidarios de que sus hijos conduzcan para que alivien así la necesidad de que los padres sirvan como choferes (el 81% mencionó esto como una buena razón), y para que los adolescentes puedan ayudar a hacer mandados (88%).
El entusiasmo de los padres disminuye si la razón para permitir que los adolescentes conduzcan es para que puedan reunirse con sus amigos (el 56% considera que esto no es una buena razón), o porque casi todos los otros adolescentes están conduciendo (no es una buena razón para el 85%).
Los padres están divididos en cuanto a permitir que los adolescentes conduzcan porque no hay otra forma de desplazarse (el 55% mencionó esto como una buena razón y el 43% dijo que no era una buena razón).
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