La economía costarricense continúa mostrando capacidad de adaptación frente a escenarios internacionales complejos, según indicó el Fondo Monetario Internacional (FMI), luego de que el directorio ejecutivo del organismo concluyera la Consulta del Artículo IV correspondiente a 2026.
La organización, además, aprobó la revisión de los criterios de acceso del país a la Línea de Crédito Flexible (LCF), manteniendo un acceso equivalente a aproximadamente $1.500 millones.
Resultados favorables, aunque persisten riesgos externos
El Producto Interno Bruto (PIB) del país creció un 4,6% durante 2025, impulsado principalmente por el desempeño de las exportaciones de bienes, especialmente aquellas vinculadas al régimen de zonas francas, según el informe.
El FMI también destacó el fortalecimiento de las reservas internacionales, que alcanzaron niveles récord gracias a la reducción del déficit en cuenta corriente y a los flujos de inversión extranjera directa.
Sin embargo, uno de los aspectos que sigue generando atención es el comportamiento de la inflación.
El organismo señaló que el país acumula casi tres años con una inflación inferior a la meta del 3% establecida por el Banco Central de Costa Rica (BCCR), incluyendo once meses consecutivos de deflación.
Para 2026, el FMI proyecta una moderación del crecimiento económico hasta el 3,6%. El organismo atribuye esta desaceleración a factores externos como el aumento de los precios internacionales del petróleo, mayores aranceles y el impacto de conflictos geopolíticos, particularmente la guerra en Oriente Medio.
Situación que neutralizaría en parte los efectos positivos del aumento de la inversión y del dinamismo de las exportaciones.
“Costa Rica sigue mostrando resiliencia frente a los shocks externos, con un crecimiento vigoroso en 2025 gracias al sólido desempeño de las exportaciones. Se prevé que el crecimiento se modere en 2026 debido a factores adversos derivados de la guerra en Oriente Medio, a pesar del aún pujante crecimiento de las exportaciones y el aumento de la inversión”, señaló Bo Li, subdirector gerente y presidente interino del Directorio Ejecutivo del FMI.
Recomendaciones del FMI
El organismo sugirió mantener la disciplina fiscal y fortalecer los ingresos del país mediante reformas como la racionalización del gasto tributario, con el fin de crear espacio para mayores inversiones en áreas como educación, salud y seguridad.
Asimismo, insistió en la necesidad de avanzar en reformas estructurales orientadas a elevar la competitividad, aumentar la participación laboral, reducir la informalidad y aprovechar oportunidades vinculadas a nuevas tecnologías como la inteligencia artificial.
El FMI también recomendó avanzar en reformas que fortalezcan la sostenibilidad financiera de los sistemas de pensiones y salud, al tiempo que instó a mantener una política monetaria prudente y basada en datos.
El organismo considera que las autoridades deben estar preparadas para recortar la tasa de interés de política monetaria, a fin de garantizar que la inflación y las expectativas inflacionarias permanezcan ancladas en el nivel fijado como meta por el BCCR.
Además, señaló la importancia de preservar un régimen cambiario flexible, limitando las intervenciones en el mercado únicamente a situaciones excepcionales de volatilidad y siempre que existan reservas suficientes para respaldarlas.
Aunque las perspectivas económicas continúan siendo favorables, el organismo advirtió que factores como una escalada de las tensiones geopolíticas, mayores restricciones comerciales, condiciones financieras más estrictas y el incremento de la delincuencia podrían afectar el crecimiento del país durante los próximos años.