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Domingo, 18 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


El clima está cambiando, la alimentación y la agricultura también

| Miércoles 19 octubre, 2016


Producir y consumir alimentos sosteniblemente significa adoptar prácticas para producir más con menos recursos

El clima está cambiando, la alimentación y la agricultura también

Tito Díaz
Coordinador Subregional de la FAO para Mesoamérica

Es un hecho. El cambio climático nos afecta a usted, a mí y a toda la población. Los desastres naturales y los cambios de temperatura inciden en la producción de los alimentos que consumimos a diario, desde los cereales, hortalizas y legumbres hasta las carnes, pescados y mariscos. Todos los sectores productivos pueden verse afectados. El cambio climático y la seguridad alimentaria son desafíos entrelazados.
Los agricultores familiares producen el 80% de los alimentos que consumimos, pero paradójicamente forman parte de las comunidades rurales más vulnerables al cambio climático. La pobreza rural es el doble de la pobreza urbana, y muchos agricultores familiares viven en zonas ambientalmente frágiles y no tienen acceso a semillas de calidad resistentes a la sequía, a servicios de asistencia técnica, tampoco tienen acceso a riego, crédito, mercados justos o seguros. Las oportunidades de diversificación son escasas. Estos factores incrementan la vulnerabilidad de las familias rurales, cuyos medios de vida dependen de la producción agroalimentaria.
Cuando se reportan periodos de sequía, o inundaciones en zonas agrícolas, tenga por seguro que habrá menor rendimiento en los cultivos, mayores pérdidas de alimentos, los agricultores recibirán menos ingresos y los consumidores notarán un mayor costo en la canasta alimentaria. Es decir, todos perdemos.
Este panorama que ya es complejo puede agravarse en el futuro si no tomamos medidas. Para el año 2050 se espera que la población mundial alcance los 9 mil millones de habitantes. Alimentar a este número de personas requerirá producir, por lo menos, el doble de los alimentos que producimos actualmente; y entonces las preguntas que surgen son: ¿Con qué recursos? ¿Habrá suficiente agua y tierra? ¿Las condiciones ambientales lo permitirán?
La realidad es que el futuro nos alcanza y para hacerle frente, debemos actuar ahora. Por esto, este año, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Alimentación (16 de octubre), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) hizo un llamado a los gobiernos a unir esfuerzos para avanzar en el desarrollo sostenible.
Producir y consumir alimentos sosteniblemente significa adoptar prácticas para producir más con menos recursos. Significa también reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos tanto en la producción como en la venta y el consumo. Para lograrlo se requiere una serie de iniciativas que incluyen marcos institucionales y legales adecuados, acciones conjuntas entre los ministerios de agricultura, ambiente, educación, desarrollo social y finanzas; mayor inversión en el campo y el desarrollo de servicios rurales y mecanismos financieros innovadores para los agricultores.
Ambiente, agricultura y alimentación son la clave del desarrollo rural sostenible. Si uno de ellos cambia, los otros dos también lo harán, y esto puede ser para bien o para mal. Eso depende de las decisiones que tomemos hoy.