Derechos sobre aborto ponen a prueba frágil pacto de May con DUP
La líder conservadora se enfrenta a su primera prueba importante al timón de una Administración en minoría. Bloomberg/La República
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Una votación sobre el aborto gratuito a las mujeres de Irlanda del Norte supone una amenaza para la primera ministra británica, Theresa May, ya que corre el riesgo de poner a los parlamentarios del Partido Unionista Demócrata (DUP) en su contra en la misma semana que el religioso partido conservador accedió a apoyarla en el Parlamento.

La líder conservadora se enfrenta a su primera prueba importante al timón de una Administración en minoría cuando la Cámara de los Comunes vote en Londres sobre los planes de su Gobierno, según lo expuesto en el discurso de la Reina.

Aunque May parece tener los votos para conseguir que se apruebe su agenda más ligera y dominada por el Brexit, una enmienda de un político de la oposición la pone a merced de un grupo de políticos de Irlanda del Norte con fuertes opiniones antiabortistas.

La votación revelará la fragilidad de May tras un resultado electoral desastroso que costó la mayoría absoluta al Partido Conservador.
El Parlamento también considerará otros cambios: hay un llamamiento para que el Reino Unido mantenga su condición de miembro del mercado único y otra moción del Partido Laborista para que se incluyan elementos de su manifiesto, como conseguir que los más ricos paguen más impuestos.

Pero la iniciativa a unos mismos derechos sobre el aborto es la que resultará más problemática para May porque tiene el apoyo de sus propios conservadores en un momento en que su autoridad personal se ha erosionado.

El gobierno de May no tiene suficientes escaños para gobernar por sí solo, por lo que depende del respaldo del DUP, el mayor partido de Irlanda del Norte.

La provincia actualmente restringe los abortos y las mujeres del norte de Irlanda que viajan a Inglaterra para el procedimiento tienen que pagar, a diferencia de las galesas, escocesas e inglesas.

Por ahora, el Gobierno de May resiste, el Parlamento rechazó por muy poco el intento del Partido Laborista de poner fin a años de austeridad. El llamamiento para terminar con las restricciones a los salarios del sector público fue rechazado por 323 votos a 309.


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