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Cruz Roja recupera restos de rehenes

Frustrado traslado de cadáveres de los once diputados a Cali

Cali, Colombia
EFE

El traslado a Cali de los cadáveres de los once diputados regionales colombianos, muertos estando secuestrados por la guerrilla de las FARC, se frustró ayer por las malas condiciones climáticas en la zona donde ya habían sido recuperados los restos.
Una comisión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), junto al ex ministro Álvaro Leyva, se desplazó la pasada madrugada para recoger los cadáveres en un lugar no precisado, pero a media tarde se informó de que debido al mal tiempo en la zona, el helicóptero que iba a trasladarlos a Cali, no pudo despegar.
Los familiares de los fallecidos, que estaban preparados para acudir a la sede de Medicina Legal (forense) de esta ciudad, capital del departamento del Valle del Cauca, de donde eran los diputados, y donde serán examinados los restos por sus allegados, informaron a la prensa de este contratiempo que alargará aún más su angustia.
Una fuente diplomática de los países “amigos” que colaboran con las autoridades colombianas (Francia, España y Suiza) confirmó en Cali a Efe la información facilitada desde la zona donde se encontraba la misión de recuperación de los restos mortales a los familiares de los diputados.
El traslado de los restos de los políticos se hará seguramente hoy, una vez mejoren las condiciones del tiempo en la zona del rescate, situada en algún lugar del suroeste de Colombia.
En la sede de Medicina Legal de Cali está todo dispuesto para la identificación de los cadáveres y realizar los exámenes a los que serán sometidos tanto por forenses colombianos como por una comisión internacional, coordinada por un canadiense, representante de la Organización de Estados Americanos (OEA), y de la que forman parte una portuguesa, un danés y un argentino.
Pocas horas antes de conocerse la imposibilidad del traslado de los restos mortales de los diputados a Cali, sus familiares se reunían en el domicilio de Fabiola Perdomo, viuda de Juan Carlos Narváez, quien era el presidente de la Asamblea en el momento del secuestro, con miembros de la Procuraduría colombiana.
Después de esa reunión, según informó la propia Perdomo a Efe, iban a desplazarse a Medicina Legal, para tomar el primer contacto con los cadáveres de sus allegados.
Esta noticia “prolonga nuestra agonía, otra noche de espera y sin dormir; cuando ya estábamos preparados esta tarde para ver los restos y comenzar a identificarlos”, manifestó a Efe Diego Quintero, hermano del diputado muerto Álvaro Quintero.
De todos modos, Quintero confió en que “lo importante es que los traigan y podamos poner fin a esta angustia, a esta pesadilla”.
Los once ex diputados muertos formaban parte de un grupo de doce legisladores regionales que fueron secuestrados el 11 de abril de 2002 en un asalto de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a la sede de la Asamblea Departamental del Valle del Cauca.
El pasado 28 de junio, las FARC anunciaron que once de los doce cautivos habían muerto diez días atrás en un “fuego cruzado” con “un grupo militar sin identificar”, versión rechazada por el gobierno colombiano que culpa a esa guerrilla de la muerte de los ex legisladores.
Desde entonces comenzaron las gestiones nacionales e internacionales para recuperar los cadáveres, y el presidente colombiano, Álvaro Uribe, informaba el jueves pasado de que los cuerpos serían entregados dos días después, el sábado, una información que daba esperanzas a los familiares de poner fin a su dolor.
Pero el CICR, aunque confirmaba que las FARC ya les habían informado de la ubicación de los cadáveres, descartaba precisar no sólo el lugar sino la fecha de la recuperación de los restos.
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