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Domingo, 25 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


Crisis económica en el II semestre 2009

| Lunes 29 junio, 2009



Crisis económica en el II semestre 2009


Las últimas noticias del mundo, aunque muestran un matiz optimista, no generan buenas expectativas para nuestro país, cuyo sistema comercial y financiero es altamente dependiente del dinamismo de la economía internacional.
Sin planes estructurados, la crisis económica nos embistió y nos encontró sin escudos. La apuesta ha sido al financiamiento externo, pero la desaceleración continúa por el sendero de los números negativos, y aunque algunos expertos se manifiesten contentos porque el ritmo de la caída libre ha mermado, muestra que los eventos económicos continúan sin signos de recuperación.
Como dice nuestro pueblo, a las pruebas me remito. Nuestra máxima autoridad monetaria, el Banco Central, ha estimado una tasa de variación de la producción del 1,8%, pero en números rojos para este año. La tendencia ciclo medida por el IMAE confirma y avala este comportamiento.
Y mientras que una de las consecuencias de esta crisis global ha sido una desaceleración del nivel de los precios, lo que ha allanado la labor del Central en su objetivo de controlar la inflación, lo que es una buena noticia para el ente emisor, no lo es para los trabajadores del país, pues ello se traducirá en un exiguo aumento salarial para el segundo semestre de 2009.
Comenzamos así la cuesta de junio, dos cuestas en un año, un 2009 para no olvidar por algún tiempo.
Pero lo peor que podríamos pensar es que el aguacero ya pasó. Está comenzando, la lluvia económica no está amainando, sino que comienza a formarse el huracán financiero.
Ya hemos percibido en estos días el viento del desempleo, hasta ahora las empresas costarricenses han comenzado a realizar los ajustes drásticos en la contratación laboral, y se empieza a generar el fenómeno de la destrucción del trabajo; algunas pequeñas empresas están quebrando o ya lo hicieron.
Es visible la contracción en la producción, servicios y en el empleo, las vitrinas de los negocios son testigos silenciosos pero contundentes de que las ventas han disminuido, y con este panorama para el segundo semestre, podría empeorar la situación.
El círculo nefasto comenzó con la crisis internacional, siguió el ajuste en el sector externo (exportaciones e importaciones) y ahora, se cerrará con el ajuste en el sector interno y, con ello, llegará a los presupuestos de las familias y empresas.

Economista UNA
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