Costa Rica atendió 31.324 casos positivos de gusano barrenador del ganado entre febrero de 2024 y febrero de 2026.
Esto como resultado de una estrategia que fortaleció la vigilancia sanitaria, el control de la movilización animal, la capacitación de personal y las acciones de prevención en todo el país.
El trabajo fue desarrollado de manera conjunta por el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos (APHIS), con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta frente a esta enfermedad.
Como parte de las medidas implementadas, se reforzó la presencia de personal técnico, médicos veterinarios y funcionarios oficializados en todas las regiones del país.
Además, SENASA y OIRSA realizaron procesos de capacitación para unificar procedimientos y fortalecer el sistema nacional de vigilancia epidemiológica, lo que permitió detectar casos de forma temprana y atenderlos con mayor rapidez.
Otra de las acciones fue el establecimiento de puestos de inspección en Tuba Creek, en Limón; Sabanillas de Coto Brus; Kilómetro 35 de Golfito; Santa Cecilia de La Cruz y Cañas, en Guanacaste.
En estos puntos se inspeccionaron 7.231 camiones y 41.035 animales de distintas especies.
Durante esas revisiones se identificaron 47 casos de gusaneras, cuyos animales recibieron tratamiento inmediato y fueron devueltos a sus fincas de origen para evitar su traslado y disminuir el riesgo de propagación del parásito.
La estrategia también incluyó una campaña de educación sanitaria dirigida a productores, transportistas y otros actores del sector pecuario.
En dos años se impartieron 450 charlas técnicas, se distribuyeron 51.398 materiales informativos y se alcanzó a 11.182 personas, con énfasis en la prevención, la notificación temprana de casos y el manejo adecuado de heridas en los animales.
En el área de diagnóstico, las instituciones capacitaron personal especializado para identificar la enfermedad en sus diferentes etapas y fortalecieron los laboratorios con nuevos equipos para realizar análisis de manera más oportuna.
Costa Rica también participó en la estrategia regional de liberación de moscas estériles entre agosto de 2023 y abril de 2024 para reducir la reproducción de la población silvestre del gusano barrenador. Posteriormente, esa iniciativa se trasladó al sur de Estados Unidos y al norte de México para mantener una barrera sanitaria continental.
"Gracias a la coordinación interinstitucional y al apoyo de la cooperación internacional entre APHIS, OIRSA y SENASA, el país ha logrado fortalecer su capacidad de respuesta ante esta amenaza sanitaria", dijo Luis Matamoros, director general de SENASA.