Por Wang Xiaoyao, Embajadora de China en Costa Rica
El 1 de julio de 2026, el Partido Comunista de China (PCCh) celebra el 105.º aniversario de su fundación. Como el partido más grande del mundo, el PCCh cuenta actualmente con más de 100 millones de militantes y más de 21 millones de jóvenes aspirantes. Por ello, para comprender la China contemporánea, es fundamental entender el PCCh.
Hace un siglo, debido a la invasión de las potencias occidentales y a la corrupción del régimen feudal, China quedó sumida en una sociedad semicolonial y semifeudal; el país estaba hundido en la pobreza y la debilidad, mientras que el pueblo padecía indecibles sufrimientos. Innumerables patriotas con altos ideales se entregaron decididamente a la salvación de la patria, pero todos sus intentos terminaron en fracaso. En el momento crítico en que la nación se encontraba en peligro de extinción, el PCCh emergió como respuesta a las exigencias de la época. Desde entonces, el pueblo chino cuenta con un liderazgo en el que puede confiar, y la revolución china cobró un fisonomía totalmente nueva.
El PCCh unió a todo el pueblo para luchar de forma conjunta. Derrocamos el colonialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático; expulsamos a los invasores y logramos la independencia nacional y la liberación del pueblo. Estabilizamos la sociedad, desarrollamos la economía, invertimos en infraestructura y erradicamos la pobreza. Hoy en día, China no solo es la segunda economía del mundo, sino que también ha construido los sistemas de educación, salud y seguridad social más grandes a nivel mundial, posicionándose como uno de los países más seguros del mundo. Por todo ello, la historia y el pueblo eligieron al PCCh.
Según mi punto de vista, la clave por la que el PCCh puede dirigir continuamente el desarrollo y el progreso de China radica en sus fortalezas únicas:
Primero, la persistencia en la orientación de teorías científicas. Partiendo siempre de la premisa de buscar la verdad en los hechos, el Partido combina los principios básicos del marxismo con las realidades concretas de China y la cultura tradicional china, abriendo con éxito el camino del socialismo con peculiaridades chinas.
Segundo, el enfoque centrado en el pueblo. Fiel a su propósito fundamental de servir al pueblo de todo corazón, el Partido se vincula estrechamente con las masas para que el desarrollo y progreso del país beneficien a toda la población.
Tercero, una poderosa ventaja organizativa. Apoyándose en un sólido sistema organizativo que abarca los niveles central, local y de base, el Partido moviliza ampliamente a la sociedad y aglutina consensos, asegurando que las estrategias de desarrollo nacional se implementen de manera continua y se traduzcan en resultados tangibles.
Cuarto, el impulso inquebrantable hacia la autorrevolución. Al persistir en administrarse y disciplinarse con rigor y tener el coraje de dirigir el filo hacia adentro, el PCCh eleva sin cesar su capacidad de gobernanza, manteniendo su carácter avanzado y su pureza.
El PCCh es un partido que procura la felicidad del pueblo chino y que lucha por la causa del progreso de la humanidad. Guiados por los principios de buscar terreno común más allá de las diferencias, el respeto mutuo y el aprendizaje recíproco, seguiremos intensificando los intercambios con los partidos de otros países, compartiendo experiencias de gobernanza del Partido y del Estado, con el fin de promover la cooperación internacional y mejorar el bienestar del pueblo.





































