Estados Unidos vive su primera caída turística desde la pandemia. Según la Administración de Comercio Internacional, 68,3 millones de visitantes internacionales llegaron al país en 2025, frente a 72,3 millones en 2024 y las llegadas desde fuera de Norteamérica cayeron 7% interanual en julio y acumulan una baja de 4,7% en lo que va del año.
Los costarricenses van en sentido contrario. Según datos de la National Travel and Tourism Office, 382.382 ticos visitaron Estados Unidos en 2025, frente a 351.888 en 2024, un aumento cercano al 8,7%.
Con ese contexto, la Embajada de Estados Unidos, el ICT y el Comité Visit USA-Costa Rica reunieron este martes a agencias de viajes, aerolíneas, mayoristas y representantes de destinos estadounidenses en el Hotel Radisson San José, en el encuentro "Redescubramos Estados Unidos". La meta es capacitar al sector para vender más viajes hacia el norte.
Washington sale a buscar turistas
Entre enero y agosto de 2026, unos 200 mil costarricenses viajaron a ese país, según el ICT, y el crecimiento del último año contrasta con lo que ocurre en buena parte del mundo.
"La Embajada de Estados Unidos mantiene su compromiso de apoyar la promoción de Estados Unidos como destino de negocios, turismo, compras, educación y experiencias culturales", afirmó la embajadora Melinda Hildebrand durante el evento.
La caída en otros mercados tiene causas conocidas. Las autoridades turísticas señalan las largas esperas para citas de visa, políticas migratorias más estrictas, diferencias políticas y la preocupación de algunos viajeros extranjeros por ingresar al país. A eso se suman costos de viaje más altos, con precios que subieron 8,1% interanual en junio. El golpe más fuerte viene del norte, en 2025, las visitas canadienses cayeron 22%.
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El dólar más barato en dos décadas
El tipo de cambio juega a favor de quienes ganan en colones. El 14 de agosto, el dólar cerró en ¢448,96 en Monex, el nivel más bajo desde que ese mercado empezó a operar en 2006. Para encontrar un precio similar hay que remontarse a mediados de octubre de 2004.
En la práctica, un paquete de viaje de $2.000 costaba unos ¢1,39 millones en junio de 2022, cuando el dólar tocó su máximo. Hoy cuesta cerca de ¢900.000, casi medio millón de colones menos.
Lo mismo ocurre con los boletos aéreos. JetBlue ofrece tarifas sencillas desde San José a Nueva York (JFK) desde $355, sin incluir equipaje. A ¢450 por dólar, ese boleto ronda los ¢160.000; con el tipo de cambio de 2022, el mismo tiquete habría costado cerca de ¢247.000.
El ahorro pesa para la mayoría de trabajadores del país. La mediana salarial formal apenas supera los ¢500.000 mensuales.
Vacacionar en casa sale caro
El otro lado de la ecuación es el costo de viajar dentro del país. Según el índice de costo de vida de Numbeo, Costa Rica está entre los destinos más caros de América Latina y el Caribe en 2026, con un índice de 52,87, superado solo por algunos territorios, Jamaica y Uruguay. Economistas atribuyen ese nivel a factores estructurales como altos costos de producción y baja competencia, y señalan que la apreciación del colón ha presionado la competitividad local.
Con precios locales altos y un dólar barato, la brecha entre unas vacaciones en la playa tica y un viaje a Orlando, Nueva York o Las Vegas se ha reducido como pocas veces antes.
Un viaje, varias ciudades
Ana Mari Bordallo, presidenta de la Junta Directiva de Visit USA-Costa Rica, pidió a los agentes de viajes pensar más allá del destino único.
"¿Por qué ofrecer un solo destino cuando en un mismo viaje los pasajeros pueden visitar varias ciudades?", planteó. Quien viaja a Las Vegas puede sumar el Gran Cañón o San Francisco, sugirió. "Tenemos 50 destinos donde se les puede organizar viajes a sus clientes".
Bordallo resumió el mercado con una imagen sencilla: pregúntele a un niño adónde quiere ir de vacaciones y dirá Disney; pregúntele a una quinceañera y dirá de compras a Estados Unidos. El reto, dijo, es inspirar a esos viajeros a descubrir mucho más del país.
"Llenar más asientos"
Hildebrand destacó que ambos países mantienen relaciones desde hace más de 175 años y que Costa Rica cuenta con vuelos diarios hacia Estados Unidos desde San José y Liberia.
"Trabajando juntos podemos estimular la demanda de viajes en ambas direcciones, fortalecer los lazos económicos y apoyar a nuestras aerolíneas aliadas llenando más asientos entre Costa Rica y Estados Unidos", afirmó.
"Solo tengo cosas buenas que decir de Estados Unidos"
Marco V. Borges, presidente ejecutivo del ICT, interrumpió su participación en la gira presidencial para asistir al encuentro. "Esto es realmente una prioridad para mí y para esta administración", dijo.
Borges definió a Estados Unidos como un aliado en prácticamente todos los frentes. "No tengo más que cosas buenas que decir de Estados Unidos. Es un país que me ha dado muchísimo en mi vida personal", afirmó. "Siempre han sido un socio para nosotros en cualquier área que yo pueda pensar".
El jerarca recordó que Estados Unidos ha sido durante años el principal mercado emisor de turistas y socio estratégico de Costa Rica. Describió a los visitantes estadounidenses como generosos y respetuosos, viajeros que regresan una y otra vez, recomiendan el país a sus amigos y, en muchos casos, terminan invirtiendo y formando parte de las comunidades locales.
El flujo, sin embargo, sigue desbalanceado. Entre enero y agosto de 2026, Costa Rica recibió cerca de 1,2 millones de turistas estadounidenses, seis por cada tico que viajó al norte.
Tras vivir varios años en Estados Unidos, Borges también habló como viajero. Describió el turismo estadounidense como una experiencia completamente distinta a la costarricense: desiertos, fauna diferente, glaciares en Alaska y compras que calificó de insuperables.
"Esta sólida relación turística de doble vía debe continuar fortaleciéndose mediante una mayor conectividad aérea, acciones de promoción y el trabajo conjunto entre los sectores público y privado", señaló.