¿Pueden subir las tasas de interés de los préstamos? Expertos no lo descartan
Condiciones macro a nivel global, guerra en Medio Oriente y Fenómeno El Niño complican panorama para Costa Rica
En vez de abaratar el crédito en el corto plazo, el Banco Central podría tomar la decisión de aumentar la Tasa de Política Monetaria (TPM) y, con ello, incentivar un aumento de los intereses que miles de costarricenses pagan por préstamos y tarjetas.
Varios expertos en materia económica consultados por LA REPÚBLICA coinciden en que el espacio para bajar la TPM ya se acabó y, por el contrario, varios factores externos e internos hacen pensar que el Banco Central podría aumentar nuevamente ese importante índice de referencia para evitar que la inflación se salga de control.
“El espacio para reducir tasas se acabó. No lo veo. Más bien, podríamos entrar en un escenario totalmente distinto”, dijo Fernando Rodríguez, economista de la Universidad Nacional.
El comportamiento de las variables macro a nivel global, como una inflación creciendo, un mayor riesgo asociado al crecimiento de la deuda de los Estados Unidos y los bancos centrales, incluida la Reserva Federal, haciendo ajustes en las tasas de referencia, hacen pensar que Costa Rica enfrentará presiones inflacionarias externas.
“Sería interesante ver si el Banco Central sostiene la TPM en lo que queda del año si en Estados Unidos y en Europa vuelven a subir sus tasas; de hecho, hay gente que está hablando de que pueda subir a finales de octubre; además, el problema del diésel podría afectar la inflación más allá de lo esperado para el banco europeo, por ello, hay que ponerle mayor atención a las tasas internacionales y a la presión que eso pueda ejercer sobre las tasas locales”, agregó Rodríguez.
A finales de la semana pasada, el Banco Central anunció que la TPM se mantendría en 3% y así mantener controlada la inflación.
Róger Madrigal, presidente del Banco Central, destacó que la prudencia con las tasas en Costa Rica se debe al impacto del fenómeno El Niño, las interrupciones al tránsito de petróleo y sus derivados en Oriente Medio, el agravamiento del conflicto entre Rusia y Ucrania y las decisiones de la Reserva Federal de los Estados Unidos.
La TPM es un índice de referencia que sirve al Banco Central para controlar la inflación, puesto que es un índice de referencia para la banca y otras entidades financieras para establecer las tasas de interés que se cobran en préstamos y tarjetas.
De esta manera, cuando hay presiones al alza, el Banco Central aumenta la tasa y contiene así el crédito para evitar un mayor crecimiento del precio de los bienes y servicios, y cuando no hay inflación, se supone que baja las tasas para estimular el consumo y la inversión. En otras palabras, encarece o abarata el crédito.
El problema es que desde el 2022 subió la TPM de 1,25% a 9% y, desde entonces, ha venido bajando el índice a cuenta gotas hasta estacionarse en un 3% para septiembre de este año.
Esto ha permitido mantener la inflación cercana a 0% y registrar 40 meses al hilo fuera del rango meta, pero ha mantenido caro el crédito.
“Mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 3% consolida una postura cercana a la neutralidad, pero sostiene tasas reales elevadas frente a la baja inflación, encareciendo el financiamiento en colones. Esta decisión desestimula la colocación de nuevos créditos y frena las decisiones de inversión privada en moneda local”, dijo Daniel Suchar, analista económico.
En ese sentido, Suchar agregó que, a pesar de ello, hoy día no existen las condiciones necesarias para bajar la TPM.
“El espacio para reducir la TPM por debajo del 3% es sumamente estrecho debido a la brecha de tasas de interés frente a las economías avanzadas. Un recorte adicional achicaría el diferencial respecto a la tasa de la Reserva Federal de los EE. UU., desestimulando el ahorro en colones e incentivando una recomposición de portafolios hacia el dólar”, agregó el experto.
A todo ello, hay que agregar que el fenómeno El Niño y el impacto del conflicto en Medio Oriente presionarán la inflación en Costa Rica.
La Tasa de Política Monetaria (TPM) es una herramienta que usa el Banco Central para encarecer o abaratar el crédito y así controlar la cantidad de dinero en circulación.
Así es como funciona:
| Impacto | Explicación |
|---|---|
| Crédito | La TPM es la tasa de interés de referencia que fija el Banco Central para orientar el costo del dinero en el sistema financiero. En otras palabras, es la tasa de interés base que usan los bancos y otras entidades financieras para prestar dinero. |
| Inflación | La TPM es el principal instrumento del Banco Central para lograr su objetivo meta: controlar la inflación (evitar que los precios de los bienes y servicios suban aceleradamente) y preservar el valor de la moneda nacional. |
| TPM alto | El Banco Central busca “enfriar” la economía o frenar el consumo cuando la inflación está alta. Al subir esta tasa, bancos encarecen los créditos a los usuarios finales a través de hipotecas, créditos de consumo, tarjetas y préstamos empresariales. Al haber crédito más costoso, disminuye el consumo y la inversión, lo que presiona los precios a la baja. |
| TPM bajo | Se busca reactivar la economía o incentivar el gasto en periodos de bajo crecimiento o deflación. Al bajar la tasa de referencia, el costo del crédito disminuye para los bancos y, gradualmente, para los consumidores. Esto estimula el endeudamiento para compras o proyectos de inversión, dinamizando el empleo y la actividad económica. |
El momento para bajar la Tasa de Política Monetaria (TPM) ya pasó y, por el contrario, existe la posibilidad de que el Banco Central se vea obligado a subir las tasas de interés.
Sergio Capón
Presidente
Cámara de Industrias
El principal efecto para la economía costarricense se daría al propiciar que se mantengan altas las tasas de interés reales de los créditos en moneda nacional, afectando el consumo de las familias y la inversión particularmente del sector empresarial del Régimen Definitivo. Esto se traduce en condiciones menos favorables para el crecimiento de la producción y el empleo.
Mantener una tasa de política monetaria elevada en colones sostiene el incentivo para invertir en moneda local frente a instrumentos financieros en dólares. Esto contribuye a una mayor oferta de dólares y mantiene presiones a la baja sobre el tipo de cambio, con consecuencias negativas para el sector productivo exportador, que ha visto reducirse en más de un 30% el ingreso en colones que recibe por cada dólar exportado durante los últimos cuatro años.
Daniel Suchar
Analista económico
Independiente
El espacio para reducir la TPM por debajo del 3,00% es sumamente estrecho debido a la brecha de tasas de interés frente a las economías avanzadas. Un recorte adicional achicaría el diferencial respecto a la tasa de la Reserva Federal de los EE. UU., desestimulando el ahorro en colones e incentivando una recomposición de portafolios hacia el dólar.
Este flujo hacia la moneda extranjera generaría presiones al alza en el tipo de cambio que se traducirían en inflación importada en el mediano plazo. Por tanto, aunque la inflación actual se mantenga baja y el crecimiento sea moderado, el Banco Central adopta una postura cauta para evitar desestabilizar las expectativas inflacionarias y el mercado cambiario.
Fernando Rodríguez
Economista
Universidad Nacional
El espacio para reducir tasas se acabó. No lo veo. Más bien, podríamos entrar en un escenario totalmente distinto.
Si vemos el comportamiento de las variables macro a nivel global, con una inflación creciendo, un mayor riesgo asociado al crecimiento de la deuda de los Estados Unidos y los bancos centrales haciendo ajustes en las tasas de referencia, nos hacen pensar que el momento para reducir tasas en Costa Rica se nos acabó.
De hecho, yo pensé que existía la posibilidad la semana pasada de que el Banco Central subiera la TPM, pero apostó por la cautela.
En Estados Unidos están dando por descontado que viene otro aumento en la tasa de referencia de la Reserva Federal en octubre.