Inder alcanza ejecución presupuestaria del 100 % ampliando inversión en zonas rurales
La institución destinó ¢26.088 millones durante 2025 a proyectos e iniciativas en territorios rurales y reportó un impacto sobre 189.861 familias
El Instituto de Desarrollo Rural (Inder) alcanzó por primera vez el 100 % de ejecución de su presupuesto, un resultado que la institución atribuye a una estrategia de planificación, seguimiento e inversión orientada a llevar recursos a las comunidades rurales de Costa Rica.
El resultado marca un hito histórico para el Inder, ya que es la primera vez desde su creación en 2012 que alcanza el 100 % de ejecución, mientras que durante sus primeros 10 años la institución acumuló superávits por más de ¢126 mil millones, que en su momento no fueron destinados a beneficiar a la población que los necesitaba.
“Cuando se tienen ganas de hacer las cosas bien, se planifica y se entiende, a nivel presupuestario, cómo se manejan las cuentas, se puede generar, a través de eso, ese desarrollo. Ahora, hoy por hoy, no nos damos el lujo de que ni un solo colón se quede en las arcas del instituto; todo debe salir a generar bienestar en las zonas rurales”, Ricardo Quesada, presidente ejecutivo del Inder,
El resultado consolida una tendencia de mejora sostenida en la ejecución presupuestaria del Inder. Mientras que en los años anteriores a 2022 la institución registraba ejecuciones promedio de entre 65 % y 70 %, durante los últimos tres años logró superar de manera consecutiva el 90 %, hasta alcanzar por primera vez el 100 % de ejecución correspondiente al presupuesto de 2025.
Durante el año anterior, el Inder ejecutó la totalidad de su presupuesto, por ¢26.088 millones, en proyectos e iniciativas desarrollados en diferentes territorios rurales.
“Lo interesante es que, si se ve todo el territorio y se marcan todos los puntos donde hemos invertido, se llena el territorio nacional y solo queda la GAM por fuera. Es decir, estamos haciendo una buena distribución de nuestras inversiones y no las concentramos solo en una provincia o sector”, indicó Quesada.
Las iniciativas desarrolladas durante este período alcanzaron a 189.861 familias de todo el país, según datos del Inder.
Esto representa aproximadamente 760 mil personas que experimentaron una mejora en su calidad de vida a partir de las inversiones realizadas.
Entre los proyectos de mayor relevancia se encuentra una inversión de $7 millones destinada al deporte en distintas comunidades de la provincia de Limón, como parte de la preparación para los Juegos Nacionales 2026.
Los recursos permitieron desarrollar infraestructura deportiva, como gimnasios, canchas de tenis y estadios.
La inversión también se extendió a proyectos de electrificación en territorios rurales. En conjunto con instituciones como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Inder participó en iniciativas para ampliar el acceso a este servicio en la provincia de Limón, la Zona Sur y otras comunidades rurales del país.
A estos proyectos se suman obras para la construcción y mejora de caminos y puentes, infraestructura educativa en escuelas y colegios, así como iniciativas dirigidas a productores agrícolas y pescadores.
Para ejecutar estos proyectos, el Inder destaca la coordinación con instituciones como el ICE, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), municipalidades y otras entidades involucradas en el desarrollo de los territorios.
La institución también señala que uno de los cambios dentro de su estrategia ha sido fortalecer la medición del impacto de las inversiones.
Su objetivo es determinar si los proyectos cumplen con los resultados esperados y utilizar esa información para ajustar o replantear iniciativas cuando sea necesario.
“Queremos como institución ver cómo hacemos para que ese 100 % tenga un impacto, y es con los indicadores. Lo que yo quisiera es que, de aquí a cuatro años, algún indicador, ya sea el Índice de Desarrollo Social o el Índice de Desarrollo Rural Territorial, se mueva gracias a la gestión que realizamos nosotros”, añadió Quesada.
Para definir la distribución de los recursos, el Inder cuenta con un modelo de trabajo e indicadores que permiten identificar los territorios donde se requiere mayor inversión, así como aquellos en los que ya se han desarrollado proyectos.
El resultado es utilizar la información para dirigir los recursos hacia las comunidades que presentan mayores necesidades y evitar una concentración de las inversiones en determinados sectores del país.
Tras alcanzar el 100 % de ejecución presupuestaria en 2025, el Inder busca mantener ese desempeño y continuar incrementando el impacto de sus inversiones en los territorios rurales.
“Este 2026, todos los meses hemos ejecutado más que el año pasado, con un presupuesto aproximado de ¢68 mil millones. Estamos siendo más eficientes este año que el anterior, pese a contar con un monto mayor. Tenemos todo para seguir logrando ese 100 % por el compromiso que tenemos”, comentó Quesada.
El cumplimiento de esta meta depende, según el Inder, de mantener el modelo de planificación y seguimiento implementado, así como de la coordinación entre las distintas áreas de la institución y sus aliados estratégicos.
“Tenemos 600 personas comprometidas. Hay temas de planificación estratégica y de análisis. No es fácil; es la primera vez que se logra el 100 % de ejecución. Definitivamente, requiere de una estrategia, un planteamiento diferente y, principalmente, ganas y compromiso de las personas de hacer la diferencia”, explicó Quesada.
Con este resultado, el Inder plantea que el siguiente paso es demostrar mediante indicadores cómo esa ejecución se traduce en cambios concretos en la calidad de vida y el desarrollo de los territorios rurales.