Mientras la Copa del Mundo se desarrolla y dinamiza las economías y el comercio en distintos países, un estudio concluye que Costa Rica enfrenta una contracción económica transversal que impacta, de forma directa e indirecta a múltiples sectores productivos debido a la ausencia de la Sele en el torneo.
Así lo revela un estudio del investigador Francisco Navarro, de la Escuela de Administración de Negocios de la Universidad de Costa Rica (UCR), que analizó los efectos psicológicos y sociales de la no clasificación en el comportamiento del consumidor deportivo y en la industria del deporte.
A partir de 17 entrevistas realizadas a distintos perfiles de personas, el informe concluyó que la ausencia de la Tricolor en la Copa del Mundo repercutió en diversas áreas del país.
Desde la perspectiva del marketing y del comportamiento del consumidor, el estudio señala que la ausencia de Costa Rica en el Mundial genera un vacío en el consumo del evento deportivo, debido a la menor inversión de tiempo, recursos y compromiso emocional que el simple hecho de seguir el torneo sin la participación de la Sele no logra sustituir.
En el plano social, el análisis explica que también se produce una afectación en la convivencia nacional, ya que la participación de la selección suele convertirse en un motivo de encuentro y convivencia.
Esa alteración de los espacios de convivencia se refleja en una reducción significativa de la frecuencia e intensidad de reuniones familiares, encuentros en bares y celebraciones colectivas que normalmente genera la participación en la máxima cita del fútbol.
Como consecuencia, disminuye el impulso económico temporal asociado al "consumo emocional", lo que afecta a establecimientos como bares, restaurantes, supermercados y comercios minoristas.
Asimismo, el estudio señala que el impacto también alcanza a la publicidad y los patrocinios, sectores que experimentan una menor actividad durante los mundiales.
El análisis también destaca el efecto sobre la economía informal y los emprendimientos, ya que la venta estacional de camisetas, banderas, artículos alusivos y productos personalizados representa una fuente importante de ingresos para numerosos hogares durante una Copa del Mundo.