Atrapados en una “Patria Boba”
Es impresionante como la historia exitosa de nuestro país aún alcanza para continuar “viviendo de la renta”, de las de...
Es impresionante como la historia exitosa de nuestro país aún alcanza para continuar “viviendo de la renta”, de las decisiones de aquellos verdaderos estadistas
Sin tregua
En 1811, en el Reino de la Gran Granada —la Colombia de hoy— surgió una etapa que se conoció como la “Patria Boba”, en ella se generó una lucha sin sentido, estúpida, entre federalistas y centralistas. Ambos grupos establecieron los mismos propósitos para independizarse de España, pero utilizaban discursos diferentes.
Hoy en Costa Rica vivimos un fenómeno similar. Todos hablamos de los mismos objetivos, conocemos el diagnóstico, pero para descubrir el “agua tibia” lo planteamos con discursos diferentes. Así entre tanta hablada y propuestas caprichosas el país está sumido en un lodazal, mirando embobado como otras naciones aceleran.
En décadas pasadas los costarricenses, a pesar de ideologías diversas, cuando tenían coincidencias se ponían de acuerdo en lo fundamental, buscando las grandes transformaciones. Ellos comprendían la necesidad de caminar juntos, de querer juntos.
Hoy algunos se definen como “progresistas” cuando más retrógrados son, inflexiblemente se oponen a todo lo que huele a progreso. Otros, que se definen como “liberales”, olvidan que además del derecho a la propiedad existen otros dos derechos fundamentales de las ideas liberales: a la vida y a la libertad. Empero, nadie puede ser libre y vivir con dignidad en la pobreza, como le sucede hoy a más de un cuarto de la población costarricense.
Es impresionante como la historia exitosa de nuestro país aún alcanza para continuar “viviendo de la renta”, de las decisiones de aquellos verdaderos estadistas. Al punto que los pseudopolíticos actuales logran flotar en el escenario gracias a esos éxitos, desperdigan oportunidades de buscar más, su mediocridad es lo único que no tiene límite.
En Costa Rica es prácticamente imposible desarrollar infraestructura, pues los “progresistas” se empeñan en que todo debe ser desarrollado por un Estado sin recursos, que tiene grandes cargas como la salud, la educación y la seguridad, que le obligan a invertir la mayoría de sus recursos en estas importantes actividades. Por su parte, los “liberales” quieren un desarrollo económico sin control estatal, babeando por hacer un festín con lo que nos pertenece a todos. ¡Pero ambos hablan de desarrollo!
Los “progresistas” quieren un Estado Gordo, lleno de grasa, cada vez más lento e inútil. Mientras que su contraparte, los “liberales”, quieren un Estado Flaco, al que se le vean las costillas, sin músculo, para que no estorbe ni controle. ¡Pero ambos hablan de progresar!
Estos pseudoprogresistas y pseudoliberales nos tienen sumidos en una patria boba. Fingen estar comprometidos con sus “ideologías”, como si estas fueran camisas de fuerza. Dicen ser consecuentes y lo son, pero con la mezquindad de sus intereses politiqueros, no con la patria exitosa que Costa Rica ha sido. Son los culpables de tenernos embobados, sin acción, fríos políticamente. ¡Pero ambos hablan de que urge la acción!
Pero lo peor de todo es que usted y yo nos préstamos para caer en el juego de estos “líderes” bobos y en una guerra de bobos. Buena razón tenía el escritor irlandés George Bernard Shaw (1856-1950) cuando afirmaba que “la osadía de los tontos es ilimitada, y su capacidad para arrastrar a las masas insuperable”.
Claudio Alpízar Otoya
Politólogo