Así los veo: Candidatos 2014
Movimientos, fortalezas y debilidades de los candidatos a Presidente de la República de Costa Rica 2014-2018
Movimientos, fortalezas y debilidades de los candidatos a Presidente de la República de Costa Rica 2014-2018
Veamos algunos de los movimientos, fortalezas y debilidades de los candidatos a Presidente de la República de Costa Rica 2014-2018:
Johnny Araya Monge: Está jugando solo con el “coro”. Mostró adhesiones de diputados del PASE que no suman, sin haber terminado de aglutinar al PLN. Le hizo falta la “pretemporada” —convención— y el ejercicio de ganar un proceso electoral nacional. Aún no ha ganado uno, en 2009 perdió la convención y para el actual proceso sus adversarios se retiraron. En las encuestas sigue de primero a buena distancia de su inmediato seguidor, pero estancado. Jugaba de pared con la Presidente y ahora la tiene en banca. Creció en intención de voto cuando Antonio Álvarez le dio su adhesión, también cuando José Ma. Figueres tiró la toalla, pero no movió las agujas con el retiro de Rodrigo Arias, no suma arismo ciudadano. Lo despertaron de su zona de confort la semana pasada.
Rodolfo Hernández Gómez: Hizo la “pretemporada” y ganó fácil. Algunos dudan de quien es su verdadero “coach” y eso condiciona apoyos, como el de Abel Pacheco quien hoy sí suma. Desde la convención se ha escondido, suma más votos por inercia que por mensajes y acción política. Logró adhesiones que envían señales de aglutinación de los otrora socialcristianos errantes. Le falta mucha “cintura” política para mover el medio, no emociona a los votantes por su juego tosco, pero anunció la posibilidad de asesoría de “gallos viejos que con el ala matan”. Está recogiendo sin sembrar, algo peligroso.
Otto Guevara Guth: Muy activo en el marketing político, perdió algunas fichas del ML, pero ninguna de gran resonancia. Sorprendió con el ascenso al tercer lugar, es un candidato que algunos adversarios menosprecian, olvidando su experiencia en estas instancias finales. Es hábil en el “raising money” para campaña, está buscando ser más cerebral y menos visceral con sus 100 propuestas. Se guardó un As bajo la manga: el primer lugar a la diputación por San José. Le sigue la sombra de tres derrotas.
Luis Guillermo Solís: Ganó la candidatura en una convención deslucida por poca participación. Es bueno con el verbo, poco reconocido por los votantes, desventaja que podría terminar en ventaja. Tiene la sombra del verdadero líder del partido y su apellido ayuda a recordarlo. Un PAC con fisuras y poco hábil en la realpolitik es su “hándicap”. Quiere jugar por el centro, pero sus más cercanos se recargan por la izquierda, en un país políticamente centrípeto. El empresariado lo ve con recelo; algunos del PLN le aprecian pero no lo suficiente para cambiar su voto.
José M. Corrales: Volvió del retiro, político de antaño, su fuerza la tuvo cuando jugaba con el PLN, hoy no mueve pasiones, tan solo algunos reconocimientos.
José Ma. Villalta: juega muy pegado a la banda izquierda, su táctica política es la de un “atrápalo todo”, algunos jóvenes le ven con agrado, pero sectores importantes no le confían.
José Ml. Echandi: Cuando jugó en la Asamblea Legislativa dejó muchas dudas, llegó por su apellido y gracias a la desbandada de “mariachis”, pero hoy eso no alcanza. Similar es el caso de Óscar López Arias, pero a este hay que sumarle discordia en cada movimiento. Justo Orozco Álvarez, punta de lanza para que su “coro” saque diputados, su presencia escénica resta, muchos ciudadanos solapadamente comparten su conservadurismo.
Claudio Alpízar Otoya
Politólogo