“Agua para Guanacaste” es un proyecto que tendrá que esperar hasta 2030
Compra de terrenos y compromisos ambientales hacen que iniciativa avance a paso lento
La petición del agro y de los empresarios turísticos para que Guanacaste cuente con el proyecto de Agua para la Bajura deberá esperar unos años más, ya que la iniciativa camina a paso lento, en medio de críticas por su impacto ambiental y trámites burocráticos.
En el mejor de los escenarios, las obras no estarán concluidas hasta el 2030 y, a la fecha, solo se ha avanzado un 15%.
El presidente Rodrigo Chaves hizo alarde esta semana del avance de algunas obras en la represa; sin embargo, el sector productivo local hace hincapié en todo lo que falta por hacer.
Incluso, los detractores aseguran que, en términos reales, únicamente se ha avanzado un 1% y que ha faltado voluntad política y planificación de este gobierno.
Hace un mes, se firmó un convenio entre el Senara y el ICE por un monto de $33 millones para la construcción de obras de la represa (toma de aguas, túnel de conducción, tubería forzada y canal de restitución), las cuales darán inicio en el segundo semestre de 2025.
Esto permitirá el desvío del canal oeste para comenzar la construcción de la presa del embalse Río Piedras, y los recursos están siendo financiados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
“La intención del ICE en este caso es demostrar la capacidad de adaptación a la variabilidad climática y que el embalse de Arenal sigue dando frutos tras más de 45 años de operación”, dijo Marco Acuña, presidente de Grupo ICE.
Son muchas las instituciones involucradas; sin embargo, el liderazgo lo lleva el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (Senara), el ICE y Acueductos y Alcantarillados.
El proyecto consta de cuatro partes: una represa de 600 metros de largo y 150 metros de ancho, un canal de conducción de 54 kilómetros de largo, una red de distribución de canales de 225 kilómetros en Carrillo, Santa Cruz y Nicoya, y un cuarto componente para llevar el agua potable, que se está trabajando con el AyA.
Además, la construcción de una planta potabilizadora en el distrito de Palmira, en el cantón de Carrillo.
“A la fecha, se ha avanzado un 15% del proyecto, pero todavía queda mucho trabajo por hacer, ya que se está tratando de cumplir con la compra de los terrenos y los compromisos ambientales; sin embargo, estamos tratando de cumplir con el cronograma para que se termine en el 2030”, explicó Osvaldo Quirós, gerente general del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento.
Fuertes críticas
El principal grupo opositor es la agrupación Confraternidad Guanacasteca, que dice que el gobierno de Rodrigo Chaves no ha hecho nada desde hace dos años, cuando dijo que iba a dar inicio a la obra.
“Esta semana entró maquinaria a la zona porque quiere hacer el show en la semana festiva, pero en realidad es una iniciativa que no tiene planificación, cuyo impacto ambiental es gigantesco, y un ejemplo de ello es que se tramitaron siete permisos forestales para cortar 7 mil árboles. El componente de agua potable del proyecto no está diseñado, no tiene viabilidad y no tiene presupuesto. Hemos pedido muchas veces un cronograma de obras, pero no lo hay, y en 22 meses se han gastado millones y solo se ha avanzado en 1,2% de las obras”, aseguró Gadi Amit, presidente de dicha agrupación.
De igual manera, opina Alejandra Larios, diputada guanacasteca del Partido Liberación Nacional, quien dijo que se habla de un 15% de avance en las obras, pero que solamente se evidencia un 1% de avance.
“Considero que a este gobierno le ha faltado voluntad política para avanzar con este proyecto y lo peor es que el presidente dijo hace dos años que los motores no iban a dejar de funcionar, y no ha sido así”, destacó.
El proyecto se inició en la administración del presidente Carlos Alvarado, sin embargo, se cambió de nombre en el gobierno de Rodrigo Chaves.
La iniciativa pretende cambiar la calidad de vida de los costarricenses y promover el empleo rural, turismo y darle más oportunidades para las comunidades”, aseguró Víctor Carvajal, ministro de Agricultura.
En el 2008, se aprobaron los fondos contingentes para el financiamiento al Senara de la elaboración del Estudio de Factibilidad y Diseño Preliminar para la Construcción de la presa Embalse río Piedras, sin embargo, eso se mantuvo atrasado.
La iniciativa, que se planteó por primera vez en 1978 bajo el nombre de “Plan Maestro del Proyecto de Riego de la Cuenca Baja del Tempisque.