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Miércoles, 19 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Achaques de Costa Rica

| Lunes 16 abril, 2012


Achaques de Costa Rica

Las sociedades, como todo sistema, necesitan de una oposición a las fuerzas de gobierno para mantenerse saludables. Un gobierno hegemónico por periodos prolongados es la fórmula perfecta para una sociedad enferma. Costa Rica no escapa a esa realidad.
Existen fuerzas que tienden a la estabilidad del sistema y otras que por el contrario tienden a la desestabilización de los pueblos como sistema social. Ambas son necesarias para la permanencia de las naciones en el tiempo.
Costa Rica, al igual que todas las naciones, requiere frenos y contrapesos, que naturalmente deben ser ejercidos, en primera instancia, por la oposición política a las fuerzas de gobierno de turno.
En décadas pasadas, las fuerzas actuales de gobierno representaban a la oposición, condición que se mantuvo por varios años. Esta situación fue promovida por la crisis que en ese momento vivían los grupos de pensamiento diferente al oficialista. Sin embargo, esas fuerzas opositoras lograron sobreponerse a su crisis interna, alcanzando con ello, no solo superar sus propias limitaciones sino imponer también frenos y contrapesos a las fuerzas de gobierno.
Costa Rica está enferma, pues las fuerzas actuales de gobierno ejercen hegemónicamente y no se ve en el horizonte la aparición de las condiciones que permitan una oposición robusta, que pueda ejercer de forma eficiente los contrapesos necesarios para frenar los excesos del gobierno.
Las fuerzas de gobierno, que no son solo las que formalmente ejercen el poder, sino que incluyen todas las estructuras paralelas (partidos políticos), estructuras informales etc… para que no se conviertan en una enfermedad social deben tener enfrente una oposición robusta que gire en torno a una visión de país con contenido ideológico.
En Costa Rica, parece que ha sido más fácil encontrar las diferencias que las muchas razones tanto coyunturales como ideológicas que comparten los diversos sectores fuera de gobierno.
Costa Rica está enferma y para su cura se requiere sobreponerse a las pequeñas diferencias y reunirse en torno a los grandes temas nacionales. UNA OPOSICION ROBUSTA ES UNA NACION SANA.

Adrián Bonilla
Abogado
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