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Urge cerrar la brecha tecnológica abierta cuando muchas comunidades no pudieron comenzar, junto con el resto del país, a hacer uso del derecho que tienen a Internet de calidad


Despegó Fonatel

Despegó finalmente uno de los procesos que debe realizar el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) para llevar Internet de banda ancha a las comunidades que no lo tienen.
Es una noticia que seguramente revive la esperanza de los pobladores de dichas zonas, que esperan desde 2011 que se cumpla con ese cometido, para lo cual Fonatel cuenta con más de $200 millones aportados por las empresas para poder entrar a ese sector del mercado.
Para este año ya se definió el trabajo a realizar por la empresa que resulte adjudicada para el mismo, y que beneficiará comunidades de la parte Caribe y Norte del país, por un monto cercano a los $26 millones.
Pero otros procesos similares deben desarrollarse para Pococí y la Zona Norte, a fin de brindar Internet de calidad a pobladores de Sarapiquí, Los Chiles Upala y San Carlos.
Lo deseable es que se tomen las medidas necesarias para que nada retrase estos procesos, dado que ya hubo un tiempo muerto al respecto cuando fracasó el primer intento de Fonatel de licitar obras.
Si el inicio fue difícil porque prácticamente se tuvo que arrancar por medio de prueba y error, ahora cuenta Fonatel con algo de experiencia para que nada malogre las licitaciones o demore los trabajos.
También debemos pensar que se haya dotado de conocimientos formales al personal que deba realizar la evaluación y seguimiento de los trabajos que se hagan, a fin de recibirlos en forma satisfactoria, así como al compromiso existente de mantenimiento por cinco años.
Costa Rica fue el tercer país del mundo en tener alumbrado eléctrico de calidad y también contó la población oportunamente con servicios de telefonía hasta en los lugares más alejados del país.
Esta visión ha rendido grandes frutos en la actualidad en áreas como inversión extranjera y turismo.
Hoy esta labor debe continuar para cerrar la brecha tecnológica abierta cuando muchas comunidades no pudieron comenzar, junto con el resto del país, a hacer uso del derecho que tienen a Internet de calidad.
Esto, junto con el equipamiento y la capacitación adecuada debe llegar a escuelas y colegios de las zonas hoy afectadas negativamente, para que puedan también incorporarse a la llamada era del conocimiento.
Pero también debe llegar a otras entidades de esas comunidades, sin lo cual se retrasaría el desarrollo en general de la región.
Hacemos votos porque nada retrase ya los proyectos puesto que existe el presupuesto necesario.

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