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Miércoles 7 Enero, 2015

No nos basemos en una justicia poética y conforme; reaccionemos como costarricenses y no permitamos la injusticia de ver más a un joven en la calle sin colegio y sin futuro


Costa Rica 2015

Da inicio el año 2015 sin haberse logrado cambios, ni sociales, ni políticos, ni económicos. De continuar este camino seguiremos estancados, sin avance, en las nubes oscuras que nos han opacado los días. Queremos desarrollo, que haya logros no solo de pocos meses, sino permanentes.
Las promesas de campaña que se hacen para llevar votos, siguen siendo la misma historia, sea, como la canción, “estamos en las mismas condiciones”: vamos como el cangrejo. Las crisis que se presentan se resuelven tan lento, que impiden el progreso necesitado.
Cada movimiento de huelga significa un retroceso además de pérdida económica que pagamos todos en este país, por lo que pedimos al Señor que este cuento se revierta para Costa Rica con trabajo honesto, sin corrupción, sin componendas políticas, sin “chorizos”, sin violencia y sin drogas, en fin, con mayor acumulación de cantidad y calidad en todos los aspectos que hagan necesario estemos diferentes, con dignidad y paz.
Lo cierto es que cuando las cosas no se atienden a tiempo y el gobierno critica lo no hecho por los anteriores, el asunto comienza a tener olor diferente, como “pacholí”, ejemplo, el levantamiento de vetos. Se viven momentos y esos son los que hay que atender si se quiere seguir adelante, avanzando con paso firme, pues de lo contrario, seguiremos como “petra”, con el mismo producto, que serán los conflictos hasta convertir nuestra suerte en verdadera crisis nacional.
Este país tiene que fortalecer la educación primero que cualquier otra cosa y regresar a los principios éticos y morales que tuvimos. No puede darse el lujo de que ningún joven que esté en la escuela o el colegio abandone por nada del mundo sus estudios.
Lo que hemos visto estos últimos años es culpa del abandono y la deserción. Todas las escuelas y colegios del país, en cualquier lugar donde estén, tienen que contar con instalaciones impecables, con un ambiente en el cual el estudiante se encuentre a plena satisfacción, verdaderamente realizado.
El joven preparado con estabilidad moral, no comete los delitos que estamos viendo todos los días. Las cárceles disminuirían notablemente el ingreso productor de hacinamiento carcelario. El proceso de la delincuencia se ha venido dando aceleradamente y claro, hay responsables, ha tenido el apoyo y el impulso de los grupos interés, esos que no quisieran ver al pueblo reparado y culto para así llevar agua sus molinos.
Un sinnúmero de reformas que no componen nada y los grupos de personas quitando el tiempo a los legisladores con peticiones “raras”, atrasa aquellos proyectos que tienen que ser la prioridad en una nación que ha ido perdiendo batallas progresivamente.
En estos momentos en los que aún hay tiempo para trazar una ruta de éxito, actuemos “TODOS”.
No nos basemos en una justicia poética y conforme; reaccionemos como costarricenses y no permitamos la injusticia de ver más a un joven en la calle sin colegio y sin futuro.
No más drogas enfermando a miles de compatriotas, lo mismo que huelgas serruchando el presupuesto nacional mientras ellos, los huelguistas, se llenan de beneficios obligando a los estudiantes a permanecer en las casas inmóviles. Ha llegado la hora de decir NO a este crimen, a esta injusticia social y con solo eso, CAMBIAMOS.
 

Dr. Eliseo Valverde Monge