Empresas de América Latina aumentan inversión en ciberseguridad, pero enfrentan brecha de madurez
El 69% de las organizaciones prevé elevar su gasto en la materia este año, revela encuesta de RSM
Las empresas del mercado medio de América Latina están destinando más recursos a su seguridad digital, pero el aumento del presupuesto no necesariamente se traduce en mejores capacidades para enfrentar las amenazas.
Esta es una de las principales conclusiones de la Encuesta sobre Ciberseguridad 2026 de RSM, elaborada a partir de más de 265 respuestas de líderes empresariales de 18 países de la región.
El estudio muestra que la seguridad informática pasó de ser un tema secundario a ocupar un lugar más constante dentro de las decisiones de inversión tecnológica.
De hecho, el 69% de las compañías consultadas espera incrementar su inversión en esta materia durante 2026.
No obstante, hay una diferencia entre cuánto se destina a ciberseguridad y la capacidad de las organizaciones para administrar esos recursos de manera efectiva.
Uno de los principales factores está relacionado con la estructura interna.
Solo el 16% de los presupuestos de ciberseguridad está bajo la responsabilidad de un Director de Seguridad de la Información (CISO), mientras que apenas el 30% cuenta con una estrategia encabezada por un responsable específico.
A esto se suma que la mitad de las organizaciones consultadas tiene dos empleados o menos dedicados a la seguridad y privacidad de los datos.
Entre las principales áreas de atención aparecen la gestión de la superficie de ataque, mencionada por el 39% de los participantes; la resiliencia y recuperación, con 38%, y la seguridad en la nube, también con 38%.
Estas prioridades reflejan la necesidad de proteger un entorno tecnológico cada vez más amplio, en el que las empresas utilizan servicios en la nube, herramientas digitales y soluciones de inteligencia artificial.
En este contexto, cuando las decisiones se toman principalmente por necesidades operativas, presión regulatoria o compra de herramientas, puede generarse una estructura fragmentada.
Esto puede traducirse en equipos que cumplen funciones similares, controles críticos que reciben recursos insuficientes o necesidades de seguridad que permanecen sin resolver.
“El aumento del gasto en ciberseguridad no se traduce de forma inmediata en una mayor protección”, dijo Luis Gorgona, Socio de Consultoría Informática de RSM en Costa Rica.
Por ello, una parte del desafío consiste en establecer con claridad cuáles son los riesgos prioritarios y quién debe responder por ellos dentro de cada organización.
Eileen Turkot, Líder de Mercado para Latinoamérica de RSM International, considera que el incremento de los presupuestos representa un avance, pero que la siguiente etapa debe enfocarse en utilizar mejor esos recursos.
“Ahora se trata de invertir de forma más inteligente, no simplemente de invertir más”, señaló.
La especialista añadió que las organizaciones que asignen responsabilidades claras, fortalezcan la rendición de cuentas y establezcan procesos de gobierno más rigurosos estarán en mejores condiciones para desarrollar capacidad de respuesta frente a incidentes.
69% de las empresas prevé aumentar su inversión en ciberseguridad durante 2026
39% prioriza la gestión de la superficie de ataque
38% enfoca sus esfuerzos en resiliencia y recuperación
38% tiene como prioridad la seguridad en la nube
16% de los presupuestos de ciberseguridad está bajo responsabilidad de un CISO
30% de las estrategias de ciberseguridad están a cargo de un CISO específico
50% de las empresas tiene dos empleados o menos dedicados a seguridad y privacidad de datos