Empresas enfrentan desafío de gestionar múltiples nubes de forma segura y eficiente
Alternativas como GBM Landing Zone permiten gestionar diversos ambientes tecnológicos en un mismo modelo de operación
La adopción de servicios en la nube dejó de centrarse únicamente en la decisión de migrar información o aplicaciones hacia una plataforma.
Para las empresas, el desafío actual está en administrar de manera consistente un ecosistema que puede incluir varias nubes públicas, infraestructura on-premise, aplicaciones y proveedores tecnológicos.
Los ambientes híbridos y multinube han permitido ampliar la capacidad tecnológica, modernizar aplicaciones, incorporar inteligencia artificial y acceder a nuevos modelos de consumo.
No obstante, esta diversidad también aumenta las exigencias para los equipos de tecnología, especialmente cuando cada plataforma utiliza diferentes herramientas, políticas, procesos y esquemas de gestión.
GBM identifica cinco desafíos principales para las organizaciones que operan en ambientes híbridos y multinube:
“Los cinco desafíos tienen un punto en común: la operación. El problema no es tener varias nubes, sino gestionar esa diversidad sin que cada nueva plataforma se convierta en una nueva isla tecnológica”, indicó Montesinos.
Una base común para diferentes plataformas
GBM plantea su solución GBM Landing Zone, una propuesta que busca establecer una base común para conectar y gobernar diferentes ambientes tecnológicos bajo un mismo modelo de operación.
La solución contempla capacidades compartidas de red, identidad, seguridad, gobierno, FinOps, gestión y operación, con el objetivo de evitar que cada nueva plataforma incorporada por una organización requiera desarrollar un modelo independiente de administración.
Con este enfoque, las compañías pueden mantener diferentes rutas tecnológicas de acuerdo con las necesidades de cada carga de trabajo.
AWS, Azure, Google Cloud y otras nubes públicas pueden utilizarse para modernizar aplicaciones e incorporar nuevas capacidades; IBM Cloud puede complementar determinadas cargas, mientras que plataformas como IBM Power Systems pueden continuar soportando aplicaciones críticas y acompañar procesos de modernización.
“Modernizar no necesariamente significa reemplazar. También puede significar conectar, optimizar y transformar progresivamente las plataformas que ya forman parte de la operación. La clave es poder hacerlo manteniendo una gestión consistente”, comentó Montesinos.
El planteamiento busca que las organizaciones puedan definir dónde ejecutar cada carga de trabajo según sus necesidades de negocio, sin que la incorporación de nuevas tecnologías implique necesariamente multiplicar las estructuras de administración.
La expansión de los ambientes multinube también plantea una presión adicional sobre los equipos de TI, que deben administrar más plataformas mientras responden a nuevas demandas relacionadas con innovación, modernización e inteligencia artificial.
“Los equipos de TI tienen recursos limitados. Si logramos reducir la carga de administrar ambientes fragmentados, pueden dedicar más tiempo a innovación, modernización, inteligencia artificial y crecimiento del negocio”, explicó Montesinos.
De esta forma, el debate sobre la nube evoluciona desde la elección de una plataforma hacia la capacidad de gestionar múltiples entornos de manera coordinada.