Durante los últimos años de su carrera, Ryan Morales combinó extensas jornadas como chofer con sus estudios en Ingeniería en Sistemas de Computación de Universidad Fidélitas.
Mientras realizaba giras por diferentes zonas del país y cumplía jornadas laborales que podían extenderse hasta 18 horas, aprovechaba sus pausas para conectarse a clases y reservaba sus días libres para completar tareas y proyectos.
Ese esfuerzo le permitió graduarse y cumplir una meta que había perseguido durante años.
“Nunca me rendí, siempre luché por seguir estudiando y fue un sueño para mí tener un título universitario toda mi vida”, dijo Morales.
Antes de ingresar a la universidad había trabajado en bodegas y como chofer. En 2019 consiguió iniciar la carrera, aunque las dificultades económicas durante la pandemia lo obligaron a detenerla temporalmente.
En 2022 obtuvo un mejor empleo como conductor y pudo retomarla. Un año después llegó una de las etapas más exigentes de su camino universitario, cuando su trabajo empezó a requerirle giras frecuentes por diferentes regiones del país. Sus jornadas comenzaban alrededor de las 6 de la mañana y, dependiendo del recorrido, podía regresar a San José hasta las 11 de la noche.
¿Se puede estudiar una carrera universitaria mientras se trabaja?
El caso de Morales ilustra una pregunta que se hacen muchas personas que quieren profesionalizarse sin dejar su empleo. En su experiencia, la respuesta estuvo en las modalidades de estudio de Universidad Fidélitas, que le permitieron conectarse a sus clases desde distintos lugares, incluso durante sus giras de trabajo.
En U Fidélitas las carreras se imparten en tres modalidades —Presencial, Virtual Sincrónica y Virtual Asincrónica— y toda la oferta académica de grado está aprobada por el Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria Privada (CONESUP).
“A la hora de mi clase me detenía para recibirla; le pasaba internet a mi computadora e incluso muchas veces en esas circunstancias tuve que exponer”, relató el ahora profesional en Ingeniería en Sistemas de Computación.
Sus días libres también estaban dedicados a la universidad. Los sábados eran prácticamente su única oportunidad para avanzar con las obligaciones académicas y, en algunos cuatrimestres, consiguió concentrar los cursos ese día y recibirlos desde su casa.
Las exigencias laborales y académicas lo llevaron a pensar en abandonar la universidad más de una vez.
“Sentía que era imposible mantener las dos y pensaba: 'o renuncio al trabajo o al estudio'. Pero sabía que, si renunciaba al trabajo, tenía que renunciar a los estudios por un tiempo otra vez y no quería. Mis mayores motivaciones para no rendirme eran mi familia, mi esposa, mi hijo y mi madre; no podía defraudarlos, ellos se lo merecían”, agregó.
El mundo de los Sistemas de Computación
Además de cumplir una meta personal, haber concluido la carrera marca ahora otro desafío para Morales: incorporarse al mercado laboral en el área de sistemas. Para él, lo aprendido durante la Ingeniería en Sistemas de Computación amplió las posibilidades de optar por puestos que antes estaban fuera de su alcance.
"Valoro mucho el hecho de que puedo ver muchos puestos en áreas a los que antes no habría podido aplicar y ahora puedo hacerlo por mi formación. Antes de entrar a estudiar me dediqué a analizar los planes de estudio de diferentes universidades y el de Fidélitas fue el que más me convenció", finalizó.
Con el título universitario que persiguió durante años, Morales inicia ahora una nueva etapa con la mirada puesta en desarrollarse profesionalmente en el sector tecnológico junto a Universidad Fidélitas.