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Miércoles 1 Octubre, 2014

Inteligencia de origen costarricense que empuja fuerte su crecimiento, aunque no reciba apoyo de gobierno


Taninos redondos, suaves o dulces

Cuántas cosas buenas alrededor de una copa de vino rojo. Complemento rico para una tabla de quesos, una noche despejada, un mágico atardecer en Tamarindo (Pacífico costarricense) y una buena conversación.
La alegría de celebrar con el amigo que presenta su nuevo libro, la degustación de una buena pasta “al dente” y la sigilosa intromisión del fruto de la vid en las feromonas de la mujer que se siente amada.


Y sumamos valores en la salud. Una copa con regularidad y moderación lleva implícito el número ganador de la lotería de la vida, tal como lo atestiguamos muchos, declarados fans de las uvas fermentadas.
Ganan el corazón, los músculos y el buen humor, con este lubricante sanguíneo que viene, ¿por qué no? a ser parte del “banco de tres patas” de la buena vida; cuerpo sano, mente sana y espíritu sano. El ritual del descorche, los honores de la cata, agitación de la copa incluida, llaman siempre la atención de los comensales, cuando se hace con estilo y hasta con un poco de reverencia para un vino de buena cosecha.
Acompaña, al que se aventura en el oficio de escritor, se convierte en guardián de secretos de alcoba y en motivador para uno que otro enamorado que se anima a contar sus desventuras en la red social.
Taninos redondos, suaves o dulces, aromas a frutas con notas de pimiento y vainilla, color púrpura con destellos violáceos, con finales en boca aterciopelados de notable persistencia, son conceptos, casi poesía que leemos en las etiquetas y que junto a las cepas, maridajes y denominaciones de origen, van ocupando su lugar en la cultura de una sociedad como la tica que históricamente ha sido más afín a la cerveza y al “guaro de caña”.
En nuestro país, estamos también los que: ¡No hacemos vino, sino que hacemos buen software! Como decimos en lidersoft.com y en general, en nuestra floreciente industria de las tecnologías de información, inteligencia de origen costarricense que empuja fuerte su crecimiento, aunque no reciba apoyo de gobierno, en materia de financiamiento, incentivos fiscales y programas nacionales para el desarrollo de emprendimientos realmente potenciables.
Lo nuestro como país, debe ser en la producción de ideas (tantas buenas que aguardan su momento) y en la construcción de soluciones a procesos sujetos de mejora significativa, dirigidos a impactar de manera determinante en la generación de crecimiento económico, de la mano con una mejor calidad de vida de nuestros ciudadanos.
En su espacio, de luz y temperatura controladas, el vino reposa, tranquilo pero cuidándose de no avinagrarse. No así los emprendedores y empresarios de software y tecnólogos en general, quienes avanzamos sorteando obstáculos, con la mira puesta en celebrar la consolidación de esta joven industria costarricense.

Giovanny Portuguez

Empresario de software
www.connexis.wordpress.com