En noviembre de 2025, la Embajadora Wang Xiaoyao fue invitada por el Tribunal de Ética del Frente Amplio a sostener un diálogo inspirador con militantes del partido, centrado en la integridad política y la gobernanza del Estado. Durante el intercambio, se abordaron la práctica histórica, la construcción institucional y la experiencia del Partido Comunista de China en la lucha contra la corrupción y en la promoción de la probidad.
La Embajadora Wang señaló que la lucha anticorrupción ha sido durante largo tiempo una tarea clave de la gobernanza en China, y constituye un elemento esencial para garantizar la estabilidad y la prosperidad duraderas del país, así como para consolidar la confianza del pueblo. Desde su fundación, el Partido Comunista de China ha concedido gran importancia a la disciplina. Desde el XVIII Congreso Nacional del Partido, China ha intensificado la lucha contra la corrupción con una determinación sin precedentes, manteniendo una política de “tolerancia cero” y configurando un sistema de gobernanza basado en que “no se pueda, no se ose ni se quiera incurrir en corrupción”, con logros históricos que han contado con un amplio respaldo popular.
La Embajadora destacó asimismo que la lucha contra la corrupción no solo es una cuestión de integridad política, sino que está estrechamente vinculada a la eficacia gubernamental, la calidad de los servicios públicos y el desarrollo económico y social. China sitúa la defensa de los intereses del pueblo como punto de partida y de llegada de su labor anticorrupción, mediante la corrección de prácticas indebidas que afectan directamente a la ciudadanía, el impulso al ejercicio regulado del poder público y el fortalecimiento de la transparencia en la asignación de recursos.
Durante la actividad, ambas partes alcanzaron un consenso para promover el establecimiento de mecanismos de cooperación permanente en ámbitos como la construcción institucional, la comunicación de políticas, la capacitación de cuadros y el fomento de una cultura de integridad, y acordaron reforzar los intercambios orientados a mejorar la capacidad de gobernanza y el nivel de los servicios públicos.

































