Desde que Costa Rica y la República Popular China establecieron relaciones diplomáticas en 2007, proceso en el que participé junto con Ministros y otros colaboradores en su momento, hemos sido testigos de la construcción de un puente sólido y dinámico entre nuestras dos naciones, separadas por la geografía, pero unidas por una visión compartida de desarrollo, cooperación y respeto mutuo. Hoy más que nunca, este puente se levanta como un ejemplo de cómo el entendimiento y la complementariedad pueden generar beneficios para nuestros pueblos. Los cimientos de esta relación se basan en el principio de igualdad y beneficio recíproco.
En los últimos años, hemos visto florecer esta asociación en múltiples dimensiones. En el ámbito económico y comercial, China se ha convertido en uno de los principales socios de Costa Rica; el tratado de Libre Comercio, vigente desde 2011, ha servido como un instrumento para activar el intercambio entre China y Costa Rica. Esto nos ha permitido que productos costarricenses, como implementos médicos, microprocesadores, café y piña, lleguen al mercado chino y, por otra parte, la cooperación técnica y la inversión en infraestructura de China, han apoyado el desarrollo de proyectos en Costa Rica.
Sin embargo, la relación entre los dos países va más allá del comercio, esta relación incluye temas culturales, de educación y ciencia y tecnología. Los intercambios académicos, las becas para los estudiantes costarricenses y la fascinación por la cultura china en Costa Rica y viceversa, alimentan el entendimiento entre las sociedades.
La cooperación en la lucha contra el cambio climático, la conservación ambiental y la salud pública, muestran el compromiso de ambas naciones para enfrentar los desafíos globales y el cumplimiento de los ODS.
Si miramos al futuro, el potencial es aún mayor. Por un lado, Costa Rica como líder en sostenibilidad y paz, por otro China con su gran innovación y desarrollo a gran escala, nos convierte en socios naturales para enfrentar los retos de la nueva era. Áreas como la economía digital, las energías renovables, la biomedicina, la agricultura de precisión y el turismo inteligente, se presentan como terrenos fértiles para una cooperación renovada. La visión de Costa Rica de una economía verde y la iniciativa de la Franja y la Ruta para la cooperación internacional donde todos ganen, pueden encontrar puntos de convergencia excepcionales.
Como Embajador, mi compromiso es de seguir fortaleciendo este puente de amistad, realizar todos los esfuerzos necesarios para facilitar el encuentro entre los gobiernos, los empresarios, académicos y artistas; promover una mayor conectividad aérea y cultural y, principalmente, continuar fomentando la confianza mutua, que es el activo más valioso en las relaciones entre los Estados.
En un mundo que enfrenta complejas transiciones, la asociación entre Costa Rica y China destaca como un faro de diálogo constructivo, colaboración sincera y respeto a la soberanía y las decisiones de desarrollo elegidas por cada pueblo. Invito a todos, tanto costarricenses como chinos, a seguir caminando juntos por este puente, para explorar, construir y compartir un futuro de prosperidad común.
¡Que la amistad entre Costa Rica y China perdure y florezca por siempre!
Atentamente
Alfredo Ortuño Victory
Embajador de Costa Rica en la República Popular China




































