ICE emite bono social de ¢20 mil millones para llevar electricidad por primera vez a zonas vulnerables
Los recursos se destinarán al Proyecto de Electrificación Rural, priorizando cantones con mayor vulnerabilidad
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) dio un paso relevante en el financiamiento de proyectos con impacto social al anunciar la colocación de su primer bono social de oferta pública por ¢20 mil millones, correspondiente a la serie H3 de su Programa de Bonos Estandarizados.
Financiamiento para ampliar la electrificación rural
La emisión se realizó el 25 de marzo y fue posteriormente oficializada mediante el tradicional campanazo en la Bolsa Nacional de Valores, consolidando el uso del mercado de capitales como una vía para impulsar iniciativas de desarrollo en el país.
Los recursos obtenidos estarán destinados a fortalecer el Proyecto de Electrificación Rural (PER), relanzado en 2024, cuyo objetivo es ampliar el acceso al servicio eléctrico en comunidades que aún no cuentan con este recurso.
La iniciativa busca mejorar las condiciones de vida de sectores que permanecen fuera de la red nacional de distribución, especialmente en zonas con alta vulnerabilidad social.
Con esta inversión, el ICE proyecta la construcción de aproximadamente 400 kilómetros de red eléctrica, lo que permitirá llevar el servicio a 2.400 hogares ubicados en 43 cantones y 123 distritos.
El proyecto pretende cerrar brechas en el acceso a servicios básicos y promover mayores oportunidades de desarrollo en estas comunidades.
“Si bien mantenemos un 99,4% de cobertura eléctrica en nuestra población —una de las más altas de América—, nuestro modelo eléctrico y la solidez financiera que hemos alcanzado en los últimos cuatro años nos impulsan a que las familias que hoy no pueden encender un bombillo en su casa o refrigerar sus alimentos no se queden atrás. Ponemos en el centro de nuestras acciones a las personas y su bienestar”, señaló Marco Acuña, presidente de Grupo ICE.
Mercado de capitales impulsa el progreso sostenible
La colocación del bono se realizó a través de la Bolsa Nacional de Valores mediante un mecanismo de subasta, facilitando la conexión entre las necesidades de financiamiento del emisor y el interés de inversionistas en instrumentos con impacto social.
Se trata de una herramienta financiera que impulsa la incorporación de prácticas sostenibles en el mercado de capitales de Costa Rica, canalizando fondos hacia proyectos con impacto social verificable y gestionados bajo procesos transparentes.
“El mercado de capitales cumple un rol fundamental en el desarrollo del país, al movilizar recursos hacia proyectos que generan un impacto tangible en la sociedad. Este tipo de instrumentos amplía las oportunidades para impulsar iniciativas que contribuyen a cerrar brechas y fortalecer la infraestructura desde una perspectiva sostenible”, indicó Mario Vásquez, director general corporativo del Grupo Financiero Bolsa Nacional de Valores.
Electricidad como motor de desarrollo social
El impacto en infraestructura del proyecto generará transformaciones en la calidad de vida de las personas beneficiadas.
“El impacto es definitivamente positivo. La electricidad es fundamental para la salud, la educación y la seguridad, y realmente transforma la vida para bien. Gracias a la conectividad que brinda el acceso eléctrico, las personas pueden abrir su mente al mundo, aprender más, ampliar su visión y reconocer las oportunidades que tienen en su vida, lo que les permite tomar mejores decisiones sobre su futuro”, comentó Acuña.
El bono se ajusta a los Principios de Bonos Sociales de la Asociación Internacional de Mercados de Capitales y en concordancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo que asegura procesos transparentes y una adecuada trazabilidad de los recursos.
“Esta es la razón de ser del ICE. Para esto fue concebido, aunque por muchos años lo olvidamos: está para llevar desarrollo económico y social a todos los habitantes de Costa Rica. Por eso estamos regresando a nuestras raíces, con finanzas responsables y una adecuada planificación. El dato de las 2.400 familias surge porque ya tenemos definido dónde se ejecutarán las obras. En definitiva, se trata de que el ICE funcione para el bienestar de la gente”, indicó Acuña.
Con esta colocación, el ICE refuerza su estrategia de financiamiento sostenible y posiciona al mercado de capitales como un aliado clave para impulsar proyectos con impacto positivo en la sociedad costarricense.