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Exploradores que miran al futuro

Redacción La República [email protected] | Miércoles 30 marzo, 2011



Exploradores que miran al futuro
Las nuevas versiones del Chrome, Firefox y Explorer anticipan una Web más potente

Quizás sea una exageración decirle “la guerra de los navegadores”. Pero por alguna extraña razón, así fue bautizada esta contienda hacia mediados de la década de 1990, cuando Internet Explorer, de Microsoft, le empezó a generar competencia al Netscape, hasta ese momento el líder indiscutido entre los programas surfeadores de la Web.
Sí, antes del Explorer existían otros navegadores. Y ya por ese momento se hablaba de una guerra entre los principales “browsers”. A tal punto llegó el asunto que la Comisión Europea, por iniciativa de sus contrincantes, había acusado a Microsoft de abuso de posición dominante (monopolio) por incluir el Explorer dentro del sistema operativo Windows.
Pues bien, resulta que este mes, la “guerra” empezó a escribir un nuevo capítulo. Y de los más virulentos. Esta vez entre quienes se disputan el mercado de la navegación actual: Microsoft, con Explorer; Google, que impulsa el Chrome; y la fundación Mozilla que desarrolla el Firefox.
En apretados días, los tres contendientes lanzaron nuevas versiones, todas muy avanzadas y a tono con las exigencias que plantea la llamada Internet 2.0. Es que los sitios web de estos días no son solo “páginas” cargadas de contenidos a los que hay que mostrar, sino verdaderas aplicaciones que se ejecutan directamente desde la Web. Y los navegadores tienen que ser capaces de “correr” estos procesos a buena velocidad y sin “colgarse”.
Internet Explorer 9, Chrome 10 y Firefox 4 (de ellos se trata) cumplen con las expectativas: son mucho más veloces que sus antecesores, ya están preparados para la tecnología que se viene en los próximos años (se la conoce como HTML 5) y agregaron nuevas herramientas de seguridad (algo que preocupa a los internautas).
El que más llama la atención es el Explorer 9. No tanto por lo que trae (que es mucho), sino por el enorme salto que significa con respecto a sus versiones antecesoras. Sucede que Microsoft tranquilo con la enorme diferencia que tenía el Explorer (llegó a disponer del 95% del mercado hace unos años) se fue quedando. Y la versión 8 terminó siendo un dinosaurio digital al que todos le huían. Ahora apenas araña el 60% de participación.
El Explorer 9 viene con un nuevo diseño: parecido al Chrome, con estilo “minimalista”. Además, permite agrupar las pestañas que se van abriendo en distintos grupos de acuerdo con el sitio del que se trate y viene con “administrador de descargas” (para organizar más fácil el material bajado de Internet en la computadora). La gran crítica que se le hace es que solo funciona en Windows Vista y 7 y, de este modo, excluye a la enorme cantidad de usuarios del Windows XP, casi la mitad en los países latinoamericanos.
El Firefox ya era un producto rápido y versátil. Pero su talón de Aquiles era la falta de estabilidad al correr cierto contenido multimedia. La versión 4, que fue descargada por millones el primer día, corrige esos problemas y le agrega, entre otras cosas, la posibilidad de sincronizar los sitios favoritos y las configuraciones personales desde distintas computadoras, celulares inteligentes y tabletas. Y una perlita: está preparado para funcionar en computadoras con pantallas táctiles (cada vez hay más en el mercado).
Google sigue apuntando hacia la velocidad. Según la empresa, la versión 10 de Chrome es un 66% más rápida que la anterior. Tiene, también, un sistema para sincronizar las preferencias y los passwords entre distintos equipos y un manejo más sencillo de la configuración personal.
La guerra está planteada. Cada contendiente maneja sus propios tiempos y estrategias. Pero entre tanta bala suelta, esta vez los que salimos ganando somos los usuarios. La nueva oferta es, efectivamente, un paso hacia el futuro.

Ricardo Braginski
[email protected]