“Empresas pueden ahorrar un 40 % en procesos productivos con normas ISO”: Silvia Chaves, presidenta de INTECO
La implementación de normas internacionales mejora la competitividad de las empresas
En un entorno cada vez más competitivo, Silvia Chaves, presidenta del Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (INTECO), asegura que las empresas que no han incorporado normas ISO en sus procesos no solo están dejando pasar una oportunidad valiosa de optimización, sino que se están autoexcluyendo de los grandes mercados.
Asimismo, de acuerdo con Chaves, adoptar estos estándares internacionales puede representar hasta un 40 % de ahorro en los procesos productivos, al reducir reprocesos, errores y facilitar el acceso a nuevos mercados.
“Algunas personas creen que aplicar normas ISO es un gasto, pero es exactamente lo contrario: es una inversión que impacta en la reputación corporativa, el compromiso del talento humano y en las ventas”, subrayó Chaves.
Como ente con mandato legal para liderar la normalización técnica en el país, INTECO es el representante oficial de ISO en Costa Rica.
La presidenta de INTECO enfatiza que las normas son hoy un requisito básico no solo para competir, sino incluso para operar.
“Las empresas están enfrentando consumidores cada vez más informados y exigentes. La estandarización garantiza salud, protección ambiental, seguridad ocupacional, condiciones laborales y veracidad de la información. No cumplir con estos estándares puede dejar a una empresa fuera del mercado”, dijo Chaves.
Las normas ISO permiten a los compradores en otras partes del mundo verificar que los bienes o servicios que se están adquiriendo cumplieron con los más altos estándares de calidad, a la vez que fungen como un sello de garantía en cuanto al respeto en materia laboral y ambiental, entre otras áreas.
Asimismo, se han convertido en ventaja competitiva a la hora de retener talento, sobre todo, entre los trabajadores más jóvenes de la generación Z y los millennials, quienes demandan a sus empleadores coherencia y acciones en diversas áreas sociales como el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.
Aunque las grandes empresas ya entienden la necesidad de incorporar estándares internacionales, el desafío principal sigue estando en el ecosistema de las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan cerca del 90 % del parque empresarial costarricense.
“Aún hay mucho desconocimiento. Pero no se trata de bajar el estándar para que las pymes lo alcancen, sino de ayudarlas a subir a ese nivel y competir mejor”, apuntó la empresaria.
Chaves habla desde su propia experiencia como empresaria. Lidera una pyme en crecimiento que apostó desde sus inicios por las normas ISO.
“Crecimos de micro a mediana empresa gracias a una estrategia basada en la normalización. Nos permitió compararnos con las mejores prácticas del mundo y fijar metas claras de crecimiento”.
Las normas ISO surgieron en 1946 como una forma de reconstruir la productividad mundial tras la Segunda Guerra Mundial.
Hoy abarcan temas como calidad, sostenibilidad, derechos humanos, ambiente, seguridad ocupacional y gestión empresarial.
Como parte de las actividades en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, Costa Rica fue sede de un foro internacional organizado por INTECO y el Consejo de ISO, enfocado en sostenibilidad.
Durante el evento, representantes de varios países compartieron soluciones y buenas prácticas con empresas y organizaciones locales.
“Queremos que la información fluya, que la gente vea que estas normas son totalmente aplicables y que generan valor real”, dijo Chaves.
Las normas ISO (International Organization for Standardization) son estándares internacionales desarrollados por la Organización Internacional de Normalización (ISO) para garantizar la calidad, seguridad y eficiencia en diversos sectores.
Estos son sus beneficios: