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Sábado 24 Septiembre, 2011

El protagonismo de don Ottón

Nos acercamos al final de 2011 y no hay que esperar la fanfarria de fin de año para comentar lo más destacado en el campo político nacional. Preocupados, los grupos de oposición lograron un acuerdo con la finalidad de crear una alianza que ayudara a contrarrestar la supremacía impuesta, en todos los campos, por Liberación Nacional. La democracia es un crisol que únicamente brilla cuando se encuentra ocupado por todas las agrupaciones políticas del país.
De esta forma se logró, gracias al voto de la oposición, que el PAC asumiera la presidencia del primer poder de la República. Acción Ciudadana alcanzó el pico máximo de popularidad, hace ya algunos años, producto de los dolorosos sucesos que casi acaban con la única agrupación capaz de vencer a la maquinaria verdiblanca. Si tomamos en cuenta las últimas encuestas publicadas por este mismo medio, el desplome de este partido es un suceso real.
De todos es conocido que don Ottón Solís ocupó cargos de confianza en diferentes gobiernos liberacionistas. Comprendemos perfectamente que existan sentimientos encontrados que no le permiten actuar como un verdadero opositor. Se le olvida al excandidato que fue el mismo premio Nobel de la Paz quien dijo, en uno de sus tantos discursos, no estar arrepentido de haber sextuplicado los gastos en su reciente administración.
Don Oscar Arias dilapidó el superávit existente en ese momento en jugosos aumentos salariales y creando miles de puestos de trabajo sin ningún estudio técnico. Queda comprobado de esta forma que el artífice del faltante fiscal tiene nombre y apellidos. El desorden en el gasto público produjo un Estado comatoso a punto de colapsar.
Cualquier persona con conocimientos básicos en física comprende que cuando una nave se hunde es preciso lanzar por la borda todo lo innecesario para lograr que la infraestructura flote. De la misma manera, en administración se deben tener controlados los gastos y trabajar, científica y permanentemente, para que la producción se multiplique.
Nos parece desafortunado aprobar nuevos impuestos sin antes ordenar la casa, y legislar para evitar la astronómica evasión. El costarricense promedio comenzó a despertar y es difícil que le metan diez con hueco en materia fiscal. Al adicto se le controla suspendiéndole la droga. No es posible seguir sosteniendo un sistema sustentado en el despilfarro, y basado en promesas de contenido incierto.
Los errores tácticos de don Ottón los sufrirá su propia agrupación. El adalid de los impolutos deberá explicarle a sus seguidores las razones que lo movieron a crear paliativos fiscales, aun sin aprobar, uniéndose a una agrupación señalada por él mismo de tener infecciones ampliamente diseminadas y difíciles de curar. La falta de liderazgo y de creatividad va de la mano con la pérdida de seguidores que muestra el PAC.
Es mucho más creativo el Ministro del MOPT, quien, a base de cámaras fotográficas bien colocadas para sorprender al conductor, logrará muchos más fondos que la propuesta impositiva redactada, apresuradamente, en Pérez Zeledón.

Jorge Castro Guardia