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Lunes 27 Abril, 2009

El mal juicio de Claudia Barrionuevo

Para ser una fanática de las series de televisión, parece que no ha entendido mucho como funciona un proceso penal y como deben operar las instancias judiciales, que para empezar deben estar al servicio de la verdad y no en asocio con algunos medios de comunicación para realizar juicios mediático. Juicios que propician que personas como usted, sin mayor conocimiento e información de antemano juzguen y condenen a una persona, que por principio y derecho constitucional es inocente hasta que se pruebe lo contrario. Por otro lado, parece que no ha entendido, ni aún viendo la televisión, que son los tribunales los que juzgan y condenan, no los medios o los guionistas de comedia.
Su fascinación por los abogados y los programas de televisión no le dan credenciales para realizar juicios de valor y alzarse con una condena anticipada. Si usted cree que puede emitir una opinión digna de ser considerada con solo seguir un proceso a través de lo que usted misma reconoce es un juicio mediático, no solo carece de sentido sino con el debido respeto, de inteligencia.
Para empezar el juicio por el caso Caja-Fischel no es un juicio político, y don Walter Reiche no es un testigo sino un co-imputado del caso que presta una declaración tardía, sin prestar juramento y con evidentes contradicciones que ponen en duda su veracidad.
Don Walter si tiene mucho que perder: su libertad y los 8 millones que ganó a título personal si se viera condenado a pagar los daños que demanda la Caja, pues entre los delitos que él mismo ha confesado figuran: autoría de un plan delictivo; dar plata a funcionarios públicos; destrucción de documentos públicos; legitimación de capitales en el caso ALCATEL, y por si fuera poco, enfrenta otro juicio por evasión fiscal pues no pagó los impuestos sobre los 8 millones de dólares que se ganó.


Al igual que don Walter, don Rafael Angel, también estuvo en la cárcel, y si hubiera tenido el poder que le atribuye don Walter no habría ido a prisión, ni habría estado en máxima seguridad; ni se le hubiera negado la posibilidad de salir para que se le realizara una cirugía, o asistiera al funeral de su primo hermano. Habría podido tener al menos un microondas para calentar sus alimentos en la celda y su traslado no se habría efectuado en perreras.
Ya fue desmentido por la fiscalía de crimen organizado, que el supuesto complot en que se amenaza de muerte a Reiche, era mentira; por supuesto que antes de confirmar la veracidad de los hechos algunos medios se apresuraron a dar la noticia con un marcado tinte de sensacionalismo y morbosidad. Usted posiblemente estaba viendo alguna serie cuando se desmintió la noticia.
Dice que para usted es difícil pensar que las declaraciones de Reiche no sean sinceras, aun cuando él mismo reconoció en su declaración que ha mentido en siete oportunidades anteriores: dos veces le mintió al BAC Panamá, les mintió a sus socios José Rossi y Emilio Bruce, le mintió a la fiscalía en la primera indagatoria, les mintió a sus socios finlandeses, le mintió a la prensa nacional y extranjera… ¡pero ahora sí dice la verdad! Entonces tendría que creerle cuando afirma que no le consta que don Rafael Angel haya efectuado ningún acto delictivo, ni el trabajo que hizo.
Con respecto a la calidad de los equipos vendidos a la Caja… no sé qué juicio ha seguido usted, pero en este juicio las pruebas han sido contundentes y categóricas, más de 20 prestigiosos médicos provenientes de todas las clínicas y hospitales del país han declarado BAJO JURAMENTO, que los equipos son de la más alta calidad mundial, que no tuvieron sobreprecio (por si tampoco lo sabía), y que más del 99% de ellos está instalado prestando un magnífico servicio a los usuarios de la Caja. Y por si esto no fuera suficiente se ha aportado como prueba una auditoría realizada por una firma de prestigio internacional, que a pedido del Gobierno Finlandés, realizó la investigación y determinó la calidad y el precio de los instrumentos.
Claudia, debe tener más cuidado a la hora de hacer afirmaciones que no le constan, pues su credibilidad se pone en riesgo.
Lo expresado por el ex presidente Calderón, con relación a alguna afectación que pueda sufrir don Walter después de haber estado en la cárcel, se sustenta en las mismas certificaciones que presentó don Walter en que dice estar siendo tratado por un psicólogo después de haber sufrido algunas crisis; como usted bien apunta parece que padece de los nervios.
Dada su evidente falta de conocimiento e información sobre los verdaderos alcances de la declaración de Reiche, en un intento de ser graciosa, predice un mal tiempo que nunca va a ocurrir, su pronóstico del tiempo es tan equivocado como evidente su falta de educación y elegancia.
Guarde la carbolina, por si acaso, que uno nunca sabe cuándo tendrán que hacer uso de ella para limpiar manchas en la ropa o para la lavarse la cara y borrarse la vergüenza.

Jorge Garita Medrano