Costa Rica dio luz verde para que hasta 195 embarcaciones de la Guardia Costera de Estados Unidos accedan a los puertos del país el próximo año, como parte de los esfuerzos conjuntos para combatir el narcotráfico.
La aprobación, que se dio el miércoles con 38 votos a favor y cinco en contra, cubre operaciones desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026.
La decisión se basa en un acuerdo bilateral de 1999 entre Costa Rica y Estados Unidos que permite patrullajes marítimos compartidos. Bajo este esquema, los barcos estadounidenses pueden atracar, permanecer en los puertos y permitir que la tripulación desembarque tanto en instalaciones del Pacífico como del Caribe.
Su principal función será apoyar al Servicio Nacional de Guardacostas de Costa Rica en la interceptación de envíos de drogas dentro de la zona económica exclusiva y aguas cercanas.
En total, todas las embarcaciones movilizarán 1,092 oficiales, 6,341 miembros de tropa y 153 oficiales científicos. Funcionarios de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Seguridad Pública presentaron la solicitud el 15 de diciembre, destacando la necesidad de mantener la colaboración para desarticular a los narcotraficantes que utilizan rutas marítimas.
Los cinco votos en contra provinieron del partido Frente Amplio. La líder del partido, Rocío Alfaro Molina, expresó preocupaciones durante el debate, señalando que muchas embarcaciones llevan armamento pesado. Citó informes sobre 25 hundimientos de barcos y 95 muertes en la región atribuidas a fuerzas estadounidenses, calificándolas como acciones extrajudiciales que no se alinean con las leyes internacionales ni nacionales.
Los partidarios, incluidos diputados de otros partidos, argumentaron que la alianza fortalece la defensa de Costa Rica frente al crimen organizado sin comprometer la soberanía. Datos de la Embajada de EE. UU. muestran el valor de esta cooperación: hasta el 31 de octubre de este año, los esfuerzos conjuntos llevaron a la incautación de 19 embarcaciones sospechosas de contrabando, la detención de 59 personas y la confiscación de 26.066 kilogramos de cocaína y 27.358 libras de marihuana.
Esta aprobación marca un nuevo paso en la larga alianza, ya que Costa Rica carece de marina y depende de la ayuda internacional para patrullar sus extensas costas. Las autoridades señalan que el acuerdo ayuda a evitar que las drogas lleguen a las comunidades locales y a los mercados internacionales.





































