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Miércoles 13 Enero, 2010

¿Cómo lo van a hacer?

En estos días de intensa campaña electoral, los costarricenses somos bombardeados a toda hora, por la prensa, la televisión, la radio y con grandes rótulos en las carreteras, llenos de promesas y más que nada, repletos de vacíos dimes y diretes, con cientos de mensajes ensordecedores, cargados de diatribas y cotorreos con información intrascendente, que ya cansan.
Somos un pueblo lo suficientemente maduro y educado como para entender mensajes claros y creativos, para comprender cuál es la situación real en la que vivimos y para concluir sin mayor esfuerzo, cuáles son las necesidades del pueblo y cuáles las posibilidades reales del país, de su gobierno y de sus ciudadanos para emprender proyectos para el beneficio de todos.
La campaña de bajo nivel, aparte de bochornosa y de injustificado desperdicio de recursos vitales, que en gran medida salen de nuestros bolsillos, debería, hace rato, haberse eliminado por propia iniciativa de los organizadores de las campañas de los contendores.
Los costarricenses, más que escuchar promesas y ser testigos de las ofensas que se lanzan los políticos que desean ascender al poder, lo que queremos es escuchar propuestas reales, y que quienes las ofrecen nos digan cómo van a realizarlas, qué planes tienen para llevar a cabo todo eso que prometen hoy.
Sin duda alguna, solo sería suficiente que nos digan cómo van a solucionar el retraso acumulado, durante décadas, en la reconstrucción de la red vial, en la mora en la construcción de viviendas para los más desposeídos, cómo pretenden enfrentar el flagelo de la violencia y de la inseguridad que sufrimos todos los ciudadanos por igual; que nos digan cómo van a hacerlo y cómo podemos los votantes y todos los costarricenses, ayudar a solucionar y a enfrentar todos esos problemas que al fin y al cabo nos afecta a cada uno por igual.
Dichosamente, para el caso de la televisión, se inventó el control remoto y cada vez que salta un colorido mensajito o folclórico campo pagado, podemos cambiar el canal y disfrutar de las fábulas o dibujitos animados, que son más reconfortantes que los que nos recetan quienes pretenden gobernarnos.
Los tiempos han cambiado radicalmente, ni a los jóvenes ni a los viejos nos interesa en lo más mínimo ser testigos de esas peleas verbales que solo pretenden descalificar y denigrar al contendor. Avancemos hacia estadios superiores de comunicación y hagámosle frente a la construcción del país de una manera inteligente, planificada, tomando como fundamento la realidad nacional, los recursos materiales y humanos con que contamos y dejémonos de tanta habladuría y despilfarro de los pocos colones con que contamos, en contiendas sin sentido.
Una sociedad inteligente y trabajadora como la nuestra, sin duda alguna está dispuesta a colaborar con los gobernantes, siempre y cuando estos se tomen en serio la función para la que han sido elegidos y presenten planes de desarrollo, razonables y realizables. Quienes han puesto sus nombres en escrutinio, todavía están a tiempo de cambiar ese discurso, dejar de lado la chabacanería y también de respetar nuestra inteligencia como el pueblo noble y educado que somos.

Johnny Sáurez Sandí
Abogado