Brazaletes con GPS a contener violencia doméstica
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Al año 50 mil mujeres solicitan protección policial
Brazaletes con GPS a contener violencia doméstica

Uso de dispositivo sería aprobado por Congreso

A sus 38 años Ana murió súbitamente a manos de su compañero sentimental.
Un ciclo interminable de celos, violencia y agresión, culminó en 2010 con su muerte, el agresor tras las rejas y dos niños huérfanos.

Al igual que Ana, miles de mujeres sufren diariamente violencia doméstica, a tal punto, que al menos 50 mil solicitan protección policial al año, de acuerdo con el Instituto Nacional de las Mujeres. El año pasado, 40 de ellas compartieron la misma suerte que Ana.
Por esta razón, los diputados estudian un proyecto que busca reducir los femicidios por medio del uso de brazaletes electrónicos.
Esos dispositivos utilizan tecnología GPS y servirían para que la policía esté al tanto de los movimientos de los agresores.
A la persona que lo usa, se le establece una especie de perímetro dentro del cual puede moverse.
En caso de que supere los límites, el brazalete le avisará y si el potencial agresor no hace caso, la policía entraría en acción.
Por otra parte, si el portador trata de quitarse el brazalete, este enviará una señal de alerta al centro de comunicaciones.
El principal obstáculo para esta iniciativa se presentaría si se llega a considerar que el brazalete es un condicionamiento a la libertad de tránsito.
Sin embargo, su uso será opcional, por lo que el portador escogerá entre ir a la cárcel o usar el brazalete electrónico.
De esta forma, se evitaría que la Sala Constitucional se lo traiga abajo.
La iniciativa es parte de los proyectos que los diputados discuten durante estas sesiones extraordinarias, en las cuales la presidenta Laura Chinchilla señala la agenda del Congreso.
En ese sentido, hay altas posibilidades de que se vote en primer debate pronto, considera Carmen Muñoz, legisladora del PAC.
Aunque es una medida positiva, Maureen Clarke, presidenta del Instituto de las Mujeres, no cree que se vaya a acabar con la violencia doméstica.
Esto, porque los dispositivos son una forma de contener el problema y no de atacarlo desde la raíz.
El uso del brazalete electrónico no será exclusivo de los supuestos agresores, sino que podrá extenderse a otro tipo de delitos, siempre y cuando un juez lo autorice.
El brazalete serviría para monitorear casos como casa por cárcel, restricción para acercarse a lugares que son motivo de investigación e incluso a testigos.
Por otra parte, su uso reduciría la sobrepoblación carcelaria que hoy día es de un 25%.
Inclusive, es rentable.
El mantenimiento de un privado de libertad en una prisión nacional asciende a unos $30 diarios, mientras que una persona monitoreada solo costaría $10 por día.
Para financiar el proyecto, el Estado echará mano de una parte del préstamo con el BID por $170 millones, el cual ya fue aprobado por el Congreso.
Sobre este tema, Silvia Mesa, representante del Centro de Investigación en Estudios de la Mujer de la UCR, urgió a los legisladores a avalar ese proyecto, pues se podrían salvar incontables vidas.

Esteban Arrieta
[email protected]

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