Bel Premium denuncia abrupto fin de relación comercial tras 25 años distribuyendo reconocidas marcas de cerveza
La empresa costarricense suministraba Stella Artois, Leffe y Hoegaarden en el país
La pequeña empresa costarricense Bel Premium denunció la terminación de una relación comercial de más de 25 años como distribuidora de las cervezas Stella Artois, Leffe y Hoegaarden en Costa Rica, una decisión que, según la compañía, ha generado consecuencias en el empleo y la continuidad de sus operaciones.
De acuerdo con la empresa, la situación comenzó en noviembre de 2025, cuando se les comunicó que dejarían de ser la distribuidora de las marcas pertenecientes a la corporación internacional AB InBev.
Sin embargo, sostienen que el 2 de diciembre conocieron por medios de comunicación que la distribución exclusiva había sido otorgada a una única empresa transnacional, a pesar de que contaban con compromisos comerciales.
La compañía afirma que el proceso se ejecutó, sin cumplir con el marco legal que establece un plazo de 10 meses para una conclusión ordenada de los negocios y una transición que se realizó sin las obligaciones legales básicas, sin tiempos razonables de adaptación, sin un proceso adecuado de reestructuración y sin las condiciones necesarias para mitigar el impacto sobre los trabajadores y las operaciones.
“No cuestionamos el derecho de una empresa a cambiar de distribuidor. Lo que nos parece indebido es la manera abrupta y desconsiderada en que se realizó este proceso, afectando a personas trabajadoras que hoy enfrentan incertidumbre sobre su principal fuente de ingreso. Consideramos que no se trató de una transición responsable ni ética, sobre todo porque nosotros construimos la marca desde cero y la hicimos crecer en Costa Rica, con inversiones considerables y constantes”, explicó Charles Jansen, gerente general de Bel Premium.
La empresa indica que la decisión ha tenido repercusiones directas sobre su estructura laboral.
Actualmente mantiene 30 colaboradores directos, aunque asegura que antes de la terminación del contrato contaba con 40.
Además, estima que cerca de 200 empleos indirectos dependían en gran parte de la distribución de las marcas.
“Este golpe tan fuerte para nuestra empresa ya nos ha hecho pasar de 40 a 30 personas, imagínese lo que eso significa. En este momento estamos apenas intentando salir a flote, es muy duro para estas familias. Nos cuesta mucho entender cómo el año pasado Anheuser-Busch InBev nos invitó a recibir un premio en República Dominicana con todos los distribuidores de América por el excelente desempeño que tuvimos durante 26 años en Costa Rica y tan solo unos meses después nos dicen adiós, nos cortan la distribución… como si nada”, señaló Nurienska Rubio, socia fundadora de Bel Premium.
Los representantes de Bel Premium sostienen que los resultados comerciales respaldaban su gestión.
“En el año 2010 se vendieron poco más de 11 mil cajas de cerveza, unas 260 mil unidades. Y ya en 2024, gracias a todas nuestras estrategias e inversiones logramos colocar casi 178 mil cajas, es decir, 4 millones 300 mil cervezas en Costa Rica. Anheuser-Busch InBev es el mayor productor de cerveza del mundo y ha sido reconocido por su ética y buenas prácticas, por eso no logramos entender lo que nos están haciendo”, indicó Geraldyne Marín, directora financiera de Bel Premium.
La compañía también expresó preocupación por la concentración de la distribución en un menor número de actores dentro del mercado local.
“No se respetó una relación de tantos años en la que nuestra empresa contribuyó al posicionamiento y crecimiento de esta marca en Costa Rica. Hoy vemos cómo una sola empresa transnacional concentra la distribución de varias bebidas que anteriormente eran atendidas por cinco empresas nacionales. Esto nos parece peligroso porque consideramos que hay una clara concentración de mercado”, añadió el gerente general.
La empresa considera además que esta situación podría tener repercusiones para los consumidores si la reducción de competidores en la cadena de distribución termina afectando los precios de algunos productos.
“La economía costarricense depende en gran medida del esfuerzo de pequeñas y medianas empresas que generan empleo, inversión y oportunidades. El emprendimiento nacional no puede quedar desprotegido frente a decisiones corporativas globales que ignoran el impacto sobre las personas y las comunidades. Definitivamente esperamos que el mayor productor de cerveza del mundo recapacite en este caso y nos brinde una compensación justa y merecida para que logremos salir adelante”, concluyó Jansen.
Más allá del caso específico, Bel Premium considera que la situación abre el debate sobre la protección del emprendimiento nacional, la promoción de relaciones comerciales responsables y la necesidad de garantizar que los procesos de transición empresarial contemplen el impacto humano, económico y social de sus decisiones.